La agencia de medición de riesgos Moodys amenazó ayer con volver a revisar a la baja la calificación de la deuda soberana española ante las "altas necesidades de refinanciación" de España en 2011.
Moodys, que en septiembre pasado le retiró a la deuda española su máxima calificación, "AAA", anunció ayer que ha colocado el rating actual -"Aa1"- bajo vigilancia de cara a una eventual rebaja.
Esta advertencia se dio un día después de la aprobación en el Parlamento español de un nuevo "paquete" de medidas anticrisis.
La vicepresidenta segunda del Gobierno español y ministra de Economía, Elena Salgado, aseguró ayer que la decisión de Moodys "no pone en duda la solvencia de la economía ni de la deuda", porque "amenaza con revisar la calificación, pero no la rebaja".
Además, se mostró convencida de que la agencia no rebajará el rating de la deuda española de aquí a tres meses, ya que "en un plazo muy corto" España resolverá las dudas que alberga este organismo.
Entre las razones que han llevado a calificadora Moodys a sopesar una nueva rebaja de la deuda española figura la vulnerabilidad del país a nuevos periodos de tensión debido a "sus altas necesidades de refinanciación en 2011", una vulnerabilidad que se ha visto ampliada recientemente ante la "frágil confianza" de los mercados.
En el comunicado, la agencia cifra en 170,000 millones de euros las necesidades de refinanciación del Gobierno español en 2011 -"incluso después de tomar en cuenta los potenciales ingresos de las privatizaciones recientemente anunciadas"- y en 30.000 las de las regiones españolas.
Otros factores tenidos en cuenta son la posibilidad de que el coste de racapitalización de los bancos españoles sea superior a lo previsto.