América Latina es la región del mundo con la peor distribución del ingreso y el índice de criminalidad más alto, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicado ayer.
El informe critica duramente la situación socio-económica de la región, donde aumenta la frustración por la demora en ver los beneficios de las reformas económicas de las últimas dos décadas.
En cuanto a corrupción y mal gobierno, sólo en Africa las cosas están peores que en América Latina, dijo el estudio anual del BID sobre el progreso económico y social de la región.
El sudeste de Asia, Oriente Medio y Europa del Este han superado a América Latina en ingreso per cápita.
Hace 50 años, sólo los países desarrollados superaban a América Latina en ingreso per cápita. Hoy, la región ha caído al quinto lugar en la lista, con ingresos que superan únicamente a Africa y el resto de Asia.
Lo más grave, señala el estudio, es que la brecha entre ricos y pobres ha aumentado en América Latina mucho más que en otras partes del planeta.
En promedio, el 5 por ciento de la población más rica de América Latina se lleva el 25 por ciento del ingreso nacional, en contraste con el 16 por ciento del sudeste de Asia o el 13 por ciento en los países desarrollados.
América Latina tiene la distribución de la riqueza más inequitativa del mundo, dijo el estudio, que señala a la desigualdad y la desocupación juvenil como causas que agravaron la criminalidad en casi todos los países de la región.
En la década de 1960, las tasas de homicidio ya eran en promedio las más altas del mundo. Desde entonces han llegado en algunos caso a niveles que son cuarenta veces más altos que los promedios de los países desarrollados o del sudeste asiático.
Donde sí ha progresado América Latina en las últimas dos décadas es en el campo de la libertad política y de prensa, avanzando hacia la democracia a un paso sin precedentes en el mundo, dijo el informe.
En el campo de la salud y la educación, la región también se compara muy favorablemente con otras del Tercer Mundo, dijo el estudio del equipo de investigación del BID encabezado por el economista jefe del banco y ex ministro de planificación de Venezuela, Ricardo Hausmann.
La elevada expectativa de vida es sólo superior en los países desarrollados y en el sudeste de Asia. Los avances en la salud han continuado pese a la turbulencia económica de las últimas dos décadas.
América Latina ha alcanzado altas tasas de alfabetismo, y el acceso a la educación se ha ampliado en toda la región.
Pero los años de educación que obtienen los jóvenes mejoró poco en 20 años, y es mucho menor que los 13,5 años que logran sus pares Estados Unidos o los 12 años en Corea y Taiwán.
El estudio del BID explica bien la frustración que muchos latinoamericanos sienten con la democracia y las economías abiertas de las últimas dos décadas.
Encuestas citadas por el BID señalan que solamente un 10 por ciento de la población de América Latina cree la situación económica de sus países es buena.
Un abrumador 60 por ciento de ellos considera que sus padres vivían mejor que ellos. Esto se debe a la preocupación por la inestabilidad económica, por la falta de justicia en la distribución del ingreso, con la corrupción y la delincuencia, dijo el BID.
"Los latinoamericanos consideran que el crimen y la corrupción han crecido demasiado y que la mayoría de las instituciones públicas no son merecedoras de su confianza", dijo el estudio.