Maniobra
- Los países de Centroamérica y el Caribe y algunos de Suramérica tendrán escaso o nulo margen de maniobra con sus políticas monetarias, concluye el informe presentado por el Banco Mundial.
- Lo ‘más importante’, con todo, según el BM, es que se ha producido una "mejora fundamental" en lo que describen como "sistema inmunológico macro-financiero".
América Latina ya no tiene el viento a favor pero contra lo que auguran los pesimistas la región está bien pertrechada para afrontar temporales y podrá recurrir a la depreciación de divisas ante posibles turbulencias externas, dijo ayer el Banco Mundial (BM).
“Las noticias económicas y financieras de los seis últimos meses confirman que los vientos externos favorables que impulsaron la actividad económica en Latinoamérica y el Caribe en la última década siguen retrocediendo”, aseguró este miércoles el BM en su informe semestral sobre la región.
El organismo indicó que el menor crecimiento de China y el anticipado cambio de rumbo en la política monetaria estadounidense centran ahora la atención de los responsables de elaborar las políticas públicas en la región.
La desaceleración generalizada que viven los emergentes, los mayores diferenciales en EE.UU. y la nerviosa reacción de los mercados ante la posible retirada del multimillonario paquete de compra de bonos de la Reserva Federal (Fed) han complicado el panorama externo al que hace frente América Latina, explicó el BM.
“En líneas generales, el escenario global ya no es favorable para los mercados emergentes en general y Latinoamérica en particular”, destaca el informe divulgado ayer.
Ese cambio explica el que el crecimiento en la región haya pasado de alrededor del 6% en 2010 a un 3% en 2012. Para este año, los estudios prevén un repunte del 2.5%.
La combinación de factores poco favorables ha desatado una ola de pesimismo y es frecuente que analistas e inversores recurran ahora a expresiones como las de “se ha acabado la fiesta” para América Latina y “economías sumergidas” para referirse a la región.
El Banco Mundial considera que ese pesimismo no está justificado y dice ser “relativamente optimista” sobre el futuro de la región.
El informe recuerda, en ese sentido, los avances sociales de la última década, así como el que los déficit por cuenta corriente se hayan financiado fundamentalmente con inversión extranjera directa en lugar de flujos de cartera a corto plazo.