La dirección de la principal aerolínea estadounidense, American Airlines (AA), pidió a sus empleados aceptar un congelamiento de salarios en 2003 para ahorrar unos 130 millones de dólares y evitar entrar a una situación financiera difícil.
El director ejecutivo de AA, Don Carty, explicó a sindicatos de la aerolínea que ya algunos empleados aceptaron congelar sus salarios por segundo año consecutivo, y pidieron a quienes no lo han hecho rechazar un aumento salarial previsto para 2003.
La medida busca "dar tiempo para encontrar 2,000 millones de dólares" indispensables para la supervivencia de la compañía, según AA.
El cambio de equipo aporta "una señal clara de que el gobierno prevé poner en obra un programa de relanzamiento económico de una dimensión muy considerable", subrayó Mark Zandi, de la firma de previsiones Economy.com.
"Sean cuales sean las medidas de relanzamiento suplementarias, es probable que la Casa Blanca busque algo substancial para garantizar una fuerte economía en 2004", declaró el economista de Barclays Capital, Henry Willmore.
El plan de relanzamiento debería costar mucho dinero y agravar seriamente el déficit presupuestal, previeron los expertos. En 2002 las finanzas públicas estadounidenses fueron deficitarias, por primera vez desde 1997.