Y es que para abaratar costos, muchos utilizan materiales de baja calidad, que ponen en peligro a quienes hacen uso de las edificaciones.
Esta vez, la Dirección Nacional de Asesoría Legislativa y la Secretaría Técnica de Infraestructura Pública de la Asamblea Nacional realizó una jornada para analizar los controles de calidad de los materiales de construcción.
Esta jornada podría contribuir a mejorar las normas existentes en la materia y la creación de legislaciones que regulen, controlen y evalúen la calidad y la seguridad en las construcciones, evitando consecuencias mayores.
Las leyes son claras en este sector, no obstante, el director de Ingeniería Municipal, Jaime Salas, señaló que en los últimos 15 años, algunas de las urbanizaciones se han construido "a espaldas" de las especificaciones exigidas.
Igual haría el gobierno en fomentar dicha avenida, suministrando apoyo por la vía de créditos blandos a largo plazo, infraestructura, capacitación, y apoyo en las distintas fases de la comercialización de estos productos.
Entre las instituciones que suministran información sobre el tema está la International Federation of Organic Agriculture Movements (IFOAM. www.ifoam.org), organización paraguas de agricultores orgánicos, que cuenta con 750 miembros en 100 países.
También la ya citada FAO suministra programas de asesoría, estadísticas y otras informaciones pertinentes (www.fao.org/organicag/default.htm).
Mientras que la agricultura orgánica trabaja con la naturaleza, conservando la biodiversidad, la agricultura industrial busca controlar a la naturaleza, promoviendo siembras uniformes.
Los campesinos orgánicos están teniendo cada vez más dificultad para proteger las siembras genéticamente naturales que cultivan de la polinización cruzada al estar cerca de siembras transgénicas.
Roberto N. Méndez es profesor titular e investigador de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de Panamá.