Unos 300 representantes de gobiernos y empresas de 25 países inauguraron ayer en Kuala Lumpur el 17 Foro Económico Mundial para Asia Oriental, donde se contempla el papel de la región en la recuperación de la actual crisis financiera mundial.
Los participantes mostraron también su acuerdo en la necesidad de impulsar la cooperación regional como método para aumentar la influencia de Asia en las decisiones económicas globales para combatir la actual crisis financiera.
Según manifestó al inicio de la sesión Azman Moktar, director de gestión del grupo inversor del gobierno malasio, Khazanah Nasional, "Asia deberá soportar en el corto plazo el peso" de la ralentización de la economía global en favor del resto del mundo.
Moktar, que recalcó la recuperación de los países del sudeste de Asia de la crisis de 1997, agregó que los fundamentos empresariales y macroeconómicos en la zona han mejorado debido precisamente al desplome de hace un decenio, lo que ayudará a capear la nueva depresión. Según un comunicado oficial, el representante malasio también reclamó una mayor presencia en foros internacionales de dirigentes asiáticos .