Barletta, quien presentó ante los miembros de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), sus apreciaciones sobre el Area Económica Panamá-Pacífico (Howard), destacó que el mismo registra ciertas debilidades, que pueden ser superadas dentro del debate que se realizará en el Asamblea Legislativa. Puntualizó que una de las debilidades que registra este proyecto es que está adscrito al Ministerio de la Presidencia.
"Este ministerio es una entidad importante en el sector político y no económico; precisó que la experiencia con la Autoridad Marítima (AMP), no es feliz". Sobre los temores que tienen los empresarios de la Zona Libre de Colón, Barletta precisó que este es un punto que se puede dialogar, ya que la zona franca es vital para la provincia de Colón. Panamá 1906 El poeta lucha, sin luchar, qué haría?
sin lucha y resistencia, no hay victoria
ni el corazón del bardo sangraría
para teñir los lauros de su gloria.
alzando alegre sus primeros trinos
si le quitáis las alas, cómo puede
sin esa fuerza abandonar el nido? Dejadle sus ideales, sus ensueños,
larga es la lucha, ruda la batalla
tiene la inspiración muchos bohemios
que serán las lumbreras del mañana. No olvidéis a Rubén al poeta niño
que al preludiar sus infantiles cantos
de zarzas le sembraron el camino
que atravesó con sus primeros pasos.
necesitan la sabia de la planta,
no le quitéis sus bellas ilusiones
dejadla con su fé, con su esperanza. No lanzéis vuestro dardo envenenado
sobre la juventud que ama y espera
dejad que goce en el festín humano
mientras la sombra de los años llega. Yo me aparto dejándoles la senda,
por saludarlos al pasar me inclino,
y aquí en mi corazón tienen la ofrenda
de aliento, de entusiasmo y de cariño.
si hay luz y claridad en vuestra mente
yo también he tenido mi calvario
y el que puede luchar todo lo vence. Heróica juventud, alzad la frente
el génio es luz irradiación divina
el que lleve esta luz será el más fuerte
para luchar en la sangrienta lidia. No abandonéis cobardes el palenque
la gloria ofrece al vencedor el premio
dichosos los que llevan en la frente
la corona simbólica del genio.
bbA LA MUERTE DE VICTORIANO LORENZO ¡Atado! y ¿para qué? si es una víctima
que paso a paso a su calvario vá
lo lleva hasta el banquillo la república
y con ella en el alma a morir vá. ¡Atado! y ¿para qué? Frente al suplicio
los soldados esperan la señal,
el plomo romperá su pecho heróico
que ostentaba la enseña liberal. Marcha a su lado el sacerdote trémulo
hablándole del cielo y de perdón
lleva un Cristo en las manos, y está
pálido
murmurando en silencio una oración. El sigue su camino siempre impávido
sin el hondo sufrir del criminal
libre nació bajo sus grandes árboles
y en ruda lucha defendió su ideal. De hombre nacidos en las selvas
vírgenes
en grupos de invencibles lo siguió
que allá en nuestras montañas, el
indígena
puede morir pero rendirse no. Se hizo su jefe el montañés intrépido,
el campo de batalla fue su altar
y el órgano divino, el ruido horrísono
del cañón enemigo al estallar. Y ni el invierno con sus noches lúgubres
detuvo nunca su carrera audaz,
como el león de los bosques en
América
ni dio cuartel ni lo pidió jamás. Soñó con la victoria, fue su ídolo
y en su mano nervuda se rompió
tras el ideal la noche con lo trágico
que el astro rey en el ocaso hundió... Y después... y en las sombras del crepúsculo
en un lago de sangre el corazón;
y el pueblo que se aleja del patíbulo
murmurando una horrible maldición. Su centro era el peligro, nunca el pánico
hizo su corazón estremecer
se alumbraba con luces de relámpago
cuando iba el enemigo a sorprender.
Panamá 1906