Panamá busca un consenso para defenderse ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) de la acusación de ser un paraíso fiscal, con el fin de evitar que se afecte la competividad del sector servicios y mantener la posibilidad de obtener el grado de inversión.
El sector servicios mueve la economía panameña y realiza un aporte por encima del 60% al Producto Interno Bruto del país sustentado en la Zona Libre de Colón, el centro bancario, el Canal de Panamá y los puertos.
La Comisión para la Defensa de los Servicios Internacionales y Financieros se reunió ayer, por primera vez, para fijar una fecha de entrega al Gabinete de una recomendación para acudir ante la OCDE.
La OCDE se reunirá en la primera semana de septiembre en México.
“Panamá debe concretar sus políticas en este tema, porque en los últimos meses países de Europa y Asia se han alineado a políticas consensuadas con los países de la OCDE en materia fiscal”, dijo el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino.
Y estos países son competencia para nuestro centro financiero, aseguró.
Según Vallarino, si se decide llegar a un acuerdo, aquellas normas que eviten la doble tributación serían las más beneficiosas para el país.
“Se puede lograr que empresas de países con los que se logren esos tratados tributen mayor cantidad en el país, porque lo pueden deducir de la renta que pagan en sus países de origen”, indicó Vallarino.
Explicó que lo más lógico es que estos acuerdos se dieran con países con los que Panamá mantiene mayor intercambio e inversiones, como Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña y México.
Atracción.
Domingo Latorraca, representante de la Cámara de Comercio e Industrias en la Comisión, dijo que se deben establecer estructuras y políticas para que los aspectos fiscales del país sean atractivos para países con sistemas fiscales más complejos, por lo que observa de manera positiva acuerdos para evitar la doble tributación.
“Aunque Panamá debe hacer algunos cambios que se decidirán en la comisión, más que defenderse de las amenazas de la OCDE, debe promoverse activamente como un centro seguro para las inversiones extranjeras.
Mientras, Moisés Cohen de la Asociación Bancaria, ha reiterado en diversas ocasiones que Panamá no es un paraíso fiscal.
Grado de inversión.
Por otro lado, el presidente Ricardo Martinelli designó una comisión para que trabaje en el logro del grado de inversión del país.
El Gobierno asegura que las posibles sanciones de la OCDE podrían alejar las inversiones y una calificación positiva de las calificadoras de riesgo.
Para el ministro del MEF, cuando Panamá logre el grado de inversión para sus colocaciones de deuda, bajarán los costos de contratación al sistema bancario, Gobierno, Canal y todos los que operan en el país.