En aras de desarrollar un análisis del Parque Nacional Coiba que determine la máxima capacidad de turismo que se pueda desarrollar sin riesgos para los recursos naturales y el ambiente, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y la Escuela de Diseño (GSD) de la Universidad de Harvard firmaron un memorando de entendimiento.
Este acuerdo denominado "Alternativas Futuras para la Región del Parque Nacional Coiba" promete organizar la evaluación de los diferentes escenarios para el desarrollo y conservación de la isla y estimar su impacto y alcance.
De acuerdo con Ricardo Anguizola, administrador general de la ANAM, los escenarios obtenidos con el análisis permitirán estudiar los impactos positivos y negativos desde un planteamiento de no hacer nada en cuanto a infraestructura turística hasta una visión de realizar proyectos turísticos sin poner en riesgo los ecosistemas del área.
Sostuvo que entre los dos extremos se estudiará un mínimo de 10 alternativas intermedias con el objetivo de tomar la decisión en cuanto al escenario más adecuado para que Coiba conserve la riqueza natural y que esta revierta al país en beneficios socioeconómicos.
Anguizola aclaró que Coiba es hoy día un parque nacional decretado en 1991 por la junta directiva del antiguo INRENARE y que tiene un plan de manejo que debe actualizarse cada cinco años. Esta área es tan importante que amerita darle categoría de ley, razón por la cual ANAM tomó la iniciativa de solicitar al Ejecutivo una propuesta de ley que se concentre en el Parque Nacional y que amplíe sus límites, manifestó el ingeniero.
La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) plantea que no tendría sentido realizar un desarrollo turístico que afecte los ecosistemas, por lo que sustenta que cualquiera actividad que se pueda desarrollar en Coiba se daría precisamente por su riqueza natural.
Ricardo Anguizola, representante legal de la ANAM afirmó estar convencido en la realización del turismo en Coiba, siempre y cuando no afecte el ecosistema. "El turismo no tendría razón de ser si no existiera la riqueza natural". Sofisticados modelos de análisis aplicados por la Escuela de Diseño de Harvard con gran éxito en países desarrollados, es una de las razones que motivó este acuerdo.
Se tiene previsto que para el 28 de marzo se tenga el primer ensayo de los escenarios a estudiar y que para la tercera semana de mayo el informe final. En este acuerdo se creará capacidad institucional, porque tanto funcionarios de ANAM como del IPAT recibirán entrenamientos en Harvard (EU) en el sistema de modelaje de desarrollo de escenarios, de manera tal que el país cuente con recursos humanos adiestrado para posteriores proyectos.
La Fundación AVINA (Suiza) financiará el estudio y la capacitación, sin embargo el costo de logística lo asumirá el estado panameño. En tanto, el memorando de entendimiento no conlleva obligación financiera para ninguna de las parte.
La visión de ANAM es lograr de Coiba un Parque Nacional de importancia mundial, que logre desarrollar el máximo de los beneficios económicos y lograr la preservación de sus especies endémicas. Su compromiso es la búsqueda del equilibrio para mantener la capacidad de turismo que ofrece la isla junto con los cuidados necesarios para la conservación.
España ha colaborado con el gobierno panameño en ofrecer equipamiento para guardaparques de Coiba (botes, motores) y recientemente contribuyó con un muelle que facilita la llegada de turistas a las cabañas en la isla. En la ley planteada al Ejecutivo, ANAM propuso que una vez se retire el penal de la isla la policía continúe salvaguardando el área, para de esta manera evitar la pesca ilegal y el libre paso de contrabandistas.
La ANAM acordó interinstitucionalmente con la participación de 13 entidades del gobierno un plan de transición, saneamiento y cierre del penal. El mismo que duraría 10 meses, también solicita la presencia permanente del Servicio Marítimo Nacional, y gestiona apoyos internacionales a través de organismos con recursos para la protección de la isla.
ANAM y Harvard analizarán uso turístico de isla de Coiba
El proyecto defiende la integridad ecológica de la isla, permitiendo desarrollos turísticos que no provoquen impactos ambientales. El nombre Coiba, tiene su origen en la palabra "cueva" que eran los indígenas que habitaban esta isla y que significa "tierra situada más allá".