Anheuser-Busch InBev anunció ayer que despedirá a 1.400 empleados en EE.UU., el equivalente al 6% de su plantilla en ese país, como parte del proceso de integración de las dos cerveceras que dieron lugar a esa nueva compañía.
Anheuser-Busch InBev, resultado de la compra de la conocida cervecera estadounidense Anheuser-Busch por parte del grupo belga-brasileño Inbev, indicó en un comunicado que el 75% de los despidos tendrán lugar en la sede que tiene la compañía en San Luis, en el estado de Misuri. A los despidos, que se producirán en las próximas semanas, se unirán la eliminación de 250 puestos de trabajo sin ocupar y la de otros 415 que actualmente ocupan contratistas. "Éste es un paso necesario, pero difícil, para que esta compañía siga siendo fuerte y competitiva", aseguró el presidente de Anheuser-Busch, David Peacock.