El gigante estadounidense de los medios AOL Time Warner, sacudido por diferencias internas y víctima de un clima económico difícil, se encuentra acusado de haber manipulado su facturación y ayer se dió la renuncia de su número dos, Robert Pittman. En su portada, el diario The Washington Post afirma que AOL habría inflado en al menos 270 millones de dólares su facturación publicitaria entre los años 2000 y 2002.
"AOL infló la facturación de sus ingresos publicitarios a través de una serie de transacciones no convencionales de 2000 a 2002, antes y después de la fusión", el 11 de enero de 2001, con Time Warner, indica el periódico. Esta información fue desmentida con fuerza por el grupo de medios. El manejo contable "fue apropiado y de acuerdo con las normas", dijo John Buckley, vicepresidente ejecutivo del grupo, encargado de la comunicación, en una nota.
Buckley recusó las afirmaciones del Post según las cuales esas manipulaciones permitieron a AOL alcanzar, e incluso superar, las expectativas de Wall Street, en un momento en el cual un resultado incluso ligeramente inferior a las previsiones de los analistas podía provocar la caída brutal de una acción.
John Buckley afirmó que los montos denunciados representan menos de 2% de la facturación de AOL y no habrían tenido en consecuencia ninguna influencia en el resultado de la empresa. Aunque no ve ninguna prueba de fraude, George Nichols, analista de Morningstar, ve en esta denuncia "la última prueba de que la dirección no deja de lado ningún esfuerzo para inflar sus rendimientos a corto plazo".
Es tiempo de que la dirección sea "sacudida", agregó. Un deseo que podría verse rápidamente cumplido. Según varios medios de prensa, Robert Pittman, número dos de AOL Time Warner, debía anunciar su renuncia el jueves tras una reunión del consejo de administración del grupo.
Un portavoz de la empresa, Scott Miller, rechazó comentar esta versión. A inicios de abril, AOL Time Warner, encargó a Pittman, ex presidente del gigante de internet, intentar recuperar terreno, en momentos en que los ingresos por concepto de publicidad bajaban y el ritmo de las suscripciones se enlentecía.