La Asociación de Productores de Arroz (APACH) y la Asociación Nacional de Molineros (ANALMO) rechazaron ayer cualquier tipo de importación de arroz. Por un lado la APACHA, asegura que lo que ocurre actualmente en los mercados nacionales, es una desequilibrada distribución del preciado grano.
Mientras que por el otro lado, la Asociación Nacional de Molineros (ANALMO) esta en contra de cualquier iniciativa que busque autorizar la introducción de arroz al país, ya que esta importación en el momento actual traería consecuencias nefastas para la industria del arroz en Panamá, aseguró el presidente de este gremio Alberto Martinelli.
En este sentido, Denis Miranda, presidente de la APACH, rechazó la posibilidad de que se autorice cualquier tipo de importación de arroz. Sin embargo, el productor se mostró flexible para aceptar la posibilidad de adquirir contingentes extraordinarios de arroz tal cual como ocurrió el año pasado.
Estadísticas levantadas conjuntamente por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) y la APACH, revelan la existencia en el país de unos 903 mil quintales del grano en cáscara, que incluyen las mermas de almacenaje.
Además, el productor dijo que a esta cantidad hay que sumarle la cosecha entrante correspondiente del 15 de julio al 31 de agosto próximo, que está estimada en el peor de los casos en 4,700 hectáreas aproximadamente.
Por su lado, Martinelli opinó que ya los integrantes de la cadena agroalimentaria del arroz analizaron la condición actual de las reservas existentes y se determinó que no es necesario introducir arroz en el país, lo que debe ser respetado.
No obstante, observan con preocupación como se han estado lanzando versiones sobre la posibilidad de que exista la necesidad de importar arroz para suplir la demanda nacional, cuando de manera previa ya se determinó que no es necesario.
Insistió en que esto es particularmente peligroso debido a que para importar arroz se necesitan 30 días por ley y por los trámites requeridos, lo que significa que si por cualquier motivo se decide traer arroz sería blanco, lo que significaría la aniquilación de la industria arrocera de la república.
Destaco que la única forma de que entre el arroz a Panamá sería blanco, y ello implica que todos los que se dediquen a esta actividad en el país resultarían afectados, ya que esto implica perjuicios por igual tanto a los productores como a los molineros. Agregó que en la mañana de ayer dialogó con la ministra de desarrollo agropecuario Lynette Stanziola, y la misma le aseguró que no se permitiría la entrada de arroz al país, no obstante sus preocupaciones aún no se diluyen.