El presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE), Carlos Sucre, advirtió ayer en su toma de posesión que, por las circunstancias actuales, el país parece "una nave a la deriva, sin puerto y destino específico, en donde cada cual tiene su agenda y todos improvisan soluciones".
A juicio de Sucre, los sectores políticos, económicos y sociales deben integrar una agenda común que oriente al país por un rumbo fijo.
Aseguró que Panamá tiene acceso a los recursos que precisa para lograr sus objetivos, sin embargo, hace falta institucionalizar el diálogo y supervisar la ejecución de las políticas de Estado entre los diversos sectores.
Indicó que las oportunidades y buenos propósitos no faltan en Panamá, ya que se ven iniciativas de parte del Gobierno y de la empresa privada dirigidas a lograr buenos propósitos, además de contar con una visión de la sociedad civil, como de la empresa privada dirigida a que en el año 2020 el país haya logrado una alta calidad de vida.
Pero remontándose a las palabras del expresidente Harmodio Arias, Sucre manifestó que el despegue económico sólo se logra cuando los principios, las políticas, la visión y los buenos propósitos son llevados a la práctica.
Advirtió que las políticas de Estado y de desarrollo, necesitan estabilidad y acoplamiento a mediano y largo plazo, lo cual sólo es posible y deseable en las actuales circunstancias mediante el consenso.
"Ello no puede estar sujeto a la existencia de una mayoría legislativa eventual partidista, a un período político determinado o a las aspiraciones egoístas de cualquier sector social o económico" dijo el empresario.
Sostuvo que el liderazgo consiste en educar y conducir a la Nación, señalándole el rumbo que debe llevar hacia objetivos comunes, tomando como punto de partida las realidades y retos de la sociedad.
Si no se le da permanencia a las políticas, no se tendrán reglas claras y estables para atraer las inversiones necesarias. Además, la globalización no se podrá frenar si no se cuenta con políticas nacionales integradas.
Añadió que no se puede competir o colaborar en el campo internacional si no se dan señales claras, como sociedad, de los propósitos a largo plazo, porque más que aprobar leyes o convenios, se deben concretar acuerdos que hagan sostenible al país.
Sucre señaló que existe una economía globalizada, tecnológicamente avanzada, en donde predominan los acuerdos comerciales, mientras que la economía nacional contrasta con esta realidad, al mostrar un mediocre crecimiento del Producto Interno Bruto, una balanza de pagos constantemente deficitaria y altos índices de pobreza.
Con esto queda demostrado, a juicio de Sucre, que el país requiere de políticas coherentes y estables de comercio exterior que incentiven los bienes y servicios y promuevan la inversión extranjera, sustentó.