Son muchas las expectativas que tiene el sector empresarial con respecto al nuevo gobierno, así lo señaló en su discurso de toma de posesión el presidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), Enrique Arturo de Obarrio.
Durante su intervención, aseveró que serán vigilantes de la gestión pública y críticos constructivos, con aportes positivos para el mejoramiento del desempeño del Estado, con el fin de elevar la competitividad del país.
De Obarrio recalcó que la corrupción atenta contra el consumo, al socavar la confianza entre vendedores y compradores.
"El tema de la corrupción ha elevado indebidamente la desmotivación y el costo de invertir en el país, lo que ha diezmado tanto la capacidad de crear plazas de trabajo como la productividad y competitividad de la economía", aseveró el presidente de APEDE.
"Existe una relación directa entre la corrupción y la pobreza que padecemos más de 1.2 millones de panameños".
"Como panameños tenemos que enfrentar los desafíos de un sistema educativo, de salud y de vivienda deficientes; un Estado sobredimensionado y burocrático; una alta percepción de corrupción que deslegitimiza la gestión pública; un sistema judicial percibido como corrupto e ineficaz que atenta contra el estado de derecho; de ausencia de verdadera rendición de cuentas y carencia de valores éticos".
De acuerdo con de Obarrio, el sector privado tiene desafíos significativos, porque necesita superar los retos de la productividad y el mejoramiento de sus procesos productivos para poder competir en el mundo globalizado de hoy.
Además debe fortalecer su gestión, rendición de cuentas y valores éticos, y adoptar mejores prácticas que eleven sus condiciones para competir eficientemente.
La APEDE aportará sus competencias y talentos para promover los cambios que demandan todos estos desafíos.