Durante su discurso de investidura como doctor "honoris causa" de la Universidad española de Las Palmas de Gran Canaria, Iglesias consideró que la importancia económica creciente de Asia, en especial de China, ofrece grandes oportunidades de desarrollo para Latinoamérica, pues los países asiáticos necesitan numerosos recursos naturales en los que el continente americano es muy rico.
Esta situación debe ser aprovechada por Latinoamérica sin desatender otros campos, como la economía del conocimiento o los servicios, a fin de reducir su dependencia del exterior y la vulnerabilidad que conlleva, aseguró.
El desarrollo económico de los países iberoamericanos pasa también por "más mercado y mejor Estado", lo que, para Iglesias, supone gobiernos más eficientes, economías más flexibles y mayor pragmatismo económico y político.
"Hoy añadió todos los gobiernos saben que hay cosas que es necesario hacer" en materia económica, al margen de cuáles sean sus idearios políticos.
En su opinión, la democracia debe aún fortalecerse en Latinoamérica y los partidos políticos tienen que alcanzar acuerdos en los asuntos nacionales básicos, independientemente de sus diferencias.
Según Iglesias, el futuro de la economía latinoamericana exige más inversiones extranjeras, el incremento del comercio exterior, un mayor asociacionismo de las empresas y el impulso de sectores con grandes posibilidades de desarrollo, como los servicios.
Consideró que el desarrollo económico debe ir acompañado de mejoras sociales y una distribución de la riqueza más justa, pues actualmente el 40% de los habitantes de Latinoamérica vive en la pobreza y, de ese porcentaje, el 18% lo hace en la indigencia. Durante los últimos 15 años en América Central la pobreza disminuyó apenas un punto, de 30% a 29%; creció seis en la Comunidad Andina, de 25% a 31%; y sólo en el Cono Sur disminuyó cinco.
Para Iglesias, la globalización económica ha acentuado la disparidad entre pobres y ricos, ya que sólo han podido beneficiarse de ella las personas con educación y recursos suficientes.
La reducción de la pobreza, indicó, "no es sólo una cuestión social, sino también económica" porque su eliminación conllevaría un incremento de la producción.
Además, destacó la necesidad de que Iberoamérica profundice sus lazos culturales, al tiempo que transmite al exterior valores como la paz y la tolerancia en la que viven muchos de sus países y son un ejemplo para el resto del mundo.
América Latina aparece este año como el mercado emergente más atractivo del mundo, tras acumular su mejor período de expansión de las últimas tres décadas. Sin embargo, en materia de pobreza y distribución del ingreso las proyecciones son muchísimo menos auspiciosas. Según los expertos AL tuviera el nivel de desigualdad del mundo desarrollado, sus niveles de pobreza de ingreso estarían más cercanos al 5% que a la tasa real de 25%.
Estados Unidos reducirá su ayuda para el desarrollo de América Latina en 2007, el presidente del Comité Nacional Demócrata, Howard Dean, afirmó que la falta de interés del presidente George W. Bush en América Latina lo ha hecho "cómplice" en el giro a la izquierda que experimenta la región.
El 40% de la población vive en pobreza.