El primer ministro británico, David Cameron, apostó por el ahorro y la inversión para que la economía del Reino Unido vuelva a crecer, tras haberse contraído un 0.5% en el último trimestre del año pasado.
En su intervención en el Foro Económico de Davos, Cameron presentó las prioridades de su gobierno conservador liberal de coalición: ahorrar e invertir.
"Una economía que no se base en el consumo y en la deuda, sino en el ahorro y la inversión; que no se base en el gasto público, sino en el dinamismo empresarial; que no se base en una industria en un rincón del país, sino en todos nuestros negocios, en todas nuestras regiones con un nuevo énfasis en las manufacturas, exportaciones y comercio", es la receta económica que propuso Cameron para el Reino Unido.
Añadió que "conseguir esto no va a ser fácil" y que la recuperación económica del Reino Unido llevará tiempo y trabajo hasta que surtan efectos.
Entre los esfuerzos citados por Cameron están la necesidad de saldar una deuda de miles de millones de libras esterlinas y la creación de nuevas fábricas, así como el diseño de nuevos productos.
"Va a ser duro, pero debemos llevarlo a cabo. La escala de la labor es inmensa, por lo que necesitamos ser valientes para construir esta economía del futuro", apostilló Cameron ante los principales líderes políticos y económicos reunidos en la estación suiza de esquí alpino de Davos.
Cameron consideró que los test de resistencia a los bancos europeos llevados a cabo el año pasado "no fueron suficientemente lejos" y que este año deberían ser más duros.