El negocio de las apuestas electrónicas sigue causando revuelo en centroamérica. Esta vez el escándalo se desató en Costa Rica a raíz de un artículo del New York Times que acusó al gobierno tico de dar la bienvenida a los inversionistas del juego sin importar del tipo que sean.
El importante periódico norteamericano alude críticamente a las facilidades que brinda Costa Rica para la instalación de sportbooks o apuestas electrónicas señalando implícitamente que se ha convertido en un paraíso de lo ilegal.
Un informe del Panamá América publicado el mes pasado daba cuenta de que la multiplicación de casas de apuestas electrónicas había convertido al vecino país en una especie de Las Vegas virtual, por lo que muchas empresas habían comenzado a mirar a Panamá como posible destino para ampliar su mercado.
Esta posibilidad desató una fuerte polémica en el mercado local luego de la denuncia formulada por una empresa costarricense que aseguraba que se le había impedido asentarse en Panamá cerrándoseles las puertas para realizar inversiones en el país. Precisamente esta firma aseguró a través de su gerente general que varias empresas con dudosos antecedentes estaban analizando trasladar sus casas a territorio panameño.
El gobierno costarricense rechazó ayer varias afirmaciones contenidas en un artículo de la edición en línea del diario estadounidense New York Times sobre las empresas de apuestas electrónicas. Bajo el título "Apostadores en el exilio", la versión periodística destacó que el gobierno costarricense da la bienvenida a nuevas inversiones"" casi sin importar del tipo que sean.
Eso no es cierto. "Costa Rica no es un paraíso de lo ilegal y esto golpea al país una vez más"", manifestó el ministro de la Presidencia, Ricardo Toledo.
Según el artículo, el desarrollado ambiente de negocios (en Costa Rica) hace posible obtener servicios (como líneas telefónicas) además de la considerable población que habla inglés y es capaz de manejar los teléfonos y ayudar a los clientes a hacer sus apuestas"".
Para Toledo, no es justo que se critique a la administración del presidente Abel Pacheco por errores que se cometieron en gobiernos anteriores, ya que el actual está avanzando en la lucha contra varios problemas.
Entre otras cosas, el ministro recordó que la Asamblea Legislativa discute un proyecto de ley que busca regular a las empresas de apuestas electrónicas, así como se han implementado controles a los inversionistas.
Cada persona que venga del extranjero con ánimos de invertir en Costa Rica es investigada y ya muchos de ellos (inversionistas cuestionados) han salido del país, porque estamos "limpiando""", agregó Toledo en declaraciones al programa radial Nuestra Voz.
Varias estimaciones señalan que en Costa Rica operan más de 100 sportbooks"" que suman casi 8.000 trabajadores y representan una planilla de 72 millones de dólares.
No obstante, apenas unas 30 de esas empresas están registradas y pagan la licencia de operación de 25.000 dólares exigida recientemente por las autoridades en una ley fiscal.
La polémica sobre este tipo de negocios radica la calificación de ilegal por parte del gobierno estadounidense, que no acepta como lícitos estos lugares si están fuera sitios autorizados como Las Vegas.
Además acusan a las casas de apuestas electrónicas de servir como fachadas para el lavado de dinero utilizadas por organizaciones mafiosas.
Se aceptaron ofertas por 35 millones, distribuidos en 3 ofertas competitivas por 9 millones, dos ofertas no competitivas privadas por 4 millones y dos ofertas no competitivas gubernamentales por 22 millones.
En junio la oferta para el mercado fue de 30 millones en Letras del Tesoro se registraron solicitudes de compra de un 40.7% por encima del monto indicativo anunciado de 30 millones.
La transacción generó una demanda total de 42.2 millones, de la cual 19.2 millones fueron competitivas, 3 millones no competitivas privadas y 20 millones no competitivas gubernamentales.
La República aceptó ofertas por 30 millones, distribuidos en 5 ofertas competitivas por 18.2 millones, una oferta no competitiva privada por 3 millones y dos ofertas no competitivas gubernamentales por 8.8 millones.
Para julio se emitieron nuevamente 30 millones en Letras del Tesoro en la cual se registraron solicitudes de compra de un 57.6% por encima del monto indicativo anunciado. La transacción generó una demanda total de 39.4 millones, de la cual 10.6 millones fueron competitivas, y 19.45 millones no competitivas gubernamentales.
Se adjudicaron solo 30 millones a pesar del apetito del mercado y la misma se distribuyó en 7 ofertas competitivas por 10.6 millones y dos ofertas no competitivas gubernamentales por 19.4 millones. Todas las subastas han registrado sobre ofertas en el mercado provocando que el gobierno se abstenga de ofrecer más de lo que se le permite.