Como una medida acertada, calificó ayer Ricardo Del Valle, presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), la decisión del Gobierno de reducir a cero el arancel de importación de todas las materias primas que no se produzcan en Panamá, ya que además de darle un respiro a los empresarios, permitirá que los productos panameños sean más competitivos en el mercado nacional e internacional.
Según el industrial, la reducción de los aranceles de importación de materias primas, que en la actualidad pagan un 3%, era una aspiración de los industriales desde hace muchos meses, dado que esta disminución permite que las empresas puedan comprar un producto más barato y producir un bien, que podrá ser utilizado por otro industrial como materia prima, lo que implica que se crearía una cadena de eficiencia que beneficiará a todo el sector.
El Consejo de Gabinete aprobó el martes una rebaja escalonada del impuesto de importación de materias primas que no se fabrican en Panamá, que iniciará con un 1% a partir de este año, otro 1% desde el 2001 y finalmente otro 1% en el 2002, cuando el mismo deberá quedar en cero.
Del Valle indicó que la decisión del Gobierno llega en le momento más adecuado y le dará un respiro a los industriales, que, de una manera u otra, tienen sus empresas en Panamá y quieren seguir sus labores en este país.
Enfatizó que, mientras no se revisara este renglón, Panamá estaría en desventaja con las naciones centroamericanas y con algunos países de Sur América como Chile y Argentina, donde las materias primas no pagan ninguna clase impuesto.
Agregó que la rebaja de los aranceles para las materias primas beneficiará a casi todas las industrias del país, dado que se incluyen unas 1,500 partidas arancelarias.
Sin embargo, entre las más importantes se pueden destacar los polímeros para la fabricación de plásticos, el aluminio en bruto, hojalata, granos que no se producen en Panamá, productos químicos pesticidas y maderas y aditivos para la elaboración de pintura.
Destacó que indiscutiblemente el área productiva del país ha sido duramente golpeada por importaciones que ingresan a Panamá con precios subsidiados, así como por el aumento del precio del petróleo, que ha incidido directamente costo de la energía eléctrica.
Del Valle explicó que desde enero del 2000, los industriales han visto un incremento en las tarifas de electricidad por el orden del 30%, además de un aumento en el valor del transporte aéreo, terrestre y marítimo, provocado por las fluctuaciones del precio de la gasolina.
Por otra parte, el viceministro de Comercio Exterior, Roberto Henríquez precisó que la rebaja de aranceles en las materias primas del 3% al 0%, representa para el Estado un sacrificio de B/.17 millones en concepto de impuestos.
El funcionario destacó que la acción es otra prueba de apoyo a los productores, puesto que disminuye el costo de producción de la industria manufacturera y agropecuaria.
Según Henríquez, la estrategia gubernamental va orientada a defender a los productores e industriales locales de los rubros importados que han invadido el mercado nacional.