Argentina mandó ayer una carta a Pascal Lamy, director general de la Organización Mundial del Comercio (OMC), en la que le advierte que no seguirá negociando la Ronda de Doha a menos que los nuevos textos no recojan sustancialmente la posición de los países en desarrollo.
Está previsto que de forma inminente los dos presidentes negociadores del área de agricultura y de productos industriales de la Ronda de Doha presenten sendas revisiones de sus textos borrador.
En la misiva, Argentina recuerda que la primera versión de productos industriales presentada el 17 de julio fue rechazada por números miembros "en razón de que los coeficientes y flexibilidades allí contempladas no reflejaron debidamente las disparidades en la posiciones de los miembros resultantes de las discusiones". El país rioplatense asegura, además, que el texto "dejó de lado los requerimientos de un importante agrupamiento de países en desarrollo, erosionando la capacidad negociadora de tales miembros en ulteriores etapas del proceso de negociación". Por todo ello, el gobierno argentino asegura que se ve obligado a "advertir que no estará en condiciones de aceptar una versión revisada del borrador de modalidades de NAMA (productos industriales) en la medida que tales distorsiones no sean debidamente subsanadas". El texto borrador actual prevé que una treintena de países emergentes apliquen un coeficiente comprendido entre el 19 y el 23% sobre la fórmula de reducción de aranceles.