Argentina argumentó ante un tribunal federal de EE.UU. que las cortes de este país no tienen jurisdicción para interferir en los pagos de su deuda realizados fuera del territorio estadounidense.
En un documento enviado al cierre de la semana al tribunal federal del distrito sur de Nueva York que sigue el caso sobre el pago a los tenedores de deuda que no aceptaron la reestructuración de 2005 y 2010, Argentina cuestiona “el alcance de la capacidad de un tribunal de EE.UU. de interferir con el uso de sus propiedades que hace otro país fuera de Estados Unidos”.
Se prevé que el juez federal que lleva el caso, Thomas Griesa, decrete el próximo 1 de diciembre cuánto debe pagar Argentina a los tenedores de bonos que no aceptaron las dos reestructuraciones de deuda del país, entre ellos el fondo de inversión NML Capital.
Este fondo NML, con sede en las Islas Caimán, reclama a Argentina una deuda de 284 millones de dólares por bonos soberanos que entraron en mora durante la crisis económica de 2001.
NML Capital logró que Ghana retuviera desde el pasado 2 de octubre el buque escuela de la Armada argentina Libertad que se encontraba de visita en ese país, como medida de presión para reclamar el pago de estos bonos soberanos.
Según una orden emitida el pasado 26 de octubre por el Tribunal de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, Argentina no puede realizar ningún pago a los acreedores que aceptaron la reestructuración mientras siga negándose a pagar a quienes rechazaron el acuerdo.