Argentina endureció su postura ante los acreedores de la deuda en mora, al excluir de la oferta un tentador rendimiento adicional de los bonos de un 15% por crecimiento de la economía, admitió el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en declaraciones publicadas ayer por el diario Clarín.
Lavagna dijo que "de ninguna manera" se va a incluir el repunte de 8.7% en el Producto Interno Bruto (PIB) en los cupones de los títulos que serán emitidos a cambio de los viejos que están en "default", por unos 81,000 millones de dólares.
"No, de ninguna manera. Eso no va a ser así. Se va a tomar la subida del PBI a partir del momento en que se haga el canje, que sería a partir de la segunda mitad de este año.
Pero lo lógico sería incorporar el crecimiento que se logre a partir del 2005", dijo el jefe de la cartera económica. De tal modo, el alto funcionario también desechó que se considere incluir en el rendimiento de los futuros papeles un ajuste del 5.5% por el crecimiento de la economía que se calcula para 2004. En vísperas de iniciar diálogos con grupos de acreedores en Buenos Aires, el ministro también reconoció que "algún dato adicional va a haber" para los bonistas, al margen de la oferta global de reducción de 75% de la deuda, lanzada el año pasado en Dubai, en la asamblea del FMI.
Argentina endurece postura ante acreedores
Si el país crece en forma sostenida, los intereses de los nuevos instrumentos podrían ofrecer un mejor horizonte de rendimiento para los inversionistas, señaló Lavagna.