La crisis que golpea las economías occidentales no va a afectar tanto a Argentina como lo hubiera hecho en los años noventa, debido a que ahora su dependencia del mundo financiero es mucho menor de lo previsto, afirmó ayer en Madrid en declaraciones a Efe el historiador argentino Felipe Pigna.
Pigna, que presenta en España la segunda entrega de su obra "Los Mitos de la Historia Argentina", explicó que tras la crisis de 2001 el empresario y el productor rural argentino se acostumbró a producir sin créditos, "por lo que su dependencia del aparato financiero es más baja" que hace diez años.
Una coyuntura, que en opinión del historiador, demuestra que un país debe "consolidar su aparato productivo por encima del financiero".
Ante esta la difícil situación, Pigna consideró que "Argentina tiene una gran oportunidad" que debe aprovechar y para ello indicó que sería conveniente que el Gobierno de Cristina Fernández Kirchner delinee claramente su proyecto político y económico.
Un proyecto, dijo, que debe estar acorde con su "discurso progresista de distribución del ingreso".