El Gobierno argentino se quejó ayer de la "falta de solidaridad internacional" y admitió que el país está "aislado" desde hace varios meses, en la más grave crisis social y económica de su historia. "Desde hace siete meses vivimos solo con lo nuestro. La solidaridad internacional está ausente", se lamentó el ministro del Interior, Jorge Matzkin.
" Nadie en el mundo hasta ahora, en un hecho sin precedentes en las crisis internacionales, nos ha ayudado", agregó el ministro Matzkin. "Si el mundo no está contento con Argentina, nosotros tenemos que decir que tampoco estamos muy contentos con el mundo, porque es la única vez que en una crisis internacional de esta profundidad, el mundo ha dejado a un país solo", añadió en una declaración efectuada ayer viernes en la Casa de Gobierno.
Argentina espera desde hace más de seis meses un acuerdo de ayuda financiera del Fondo Monetario Internacional (FMI), negociación de la que depende la asistencia prometida por otros organismos internacionales de crédito. El Fondo dilata el acuerdo porque considera que el país aún no ha presentado un plan económico "sustentable".
La crisis argentina estalló después de las políticas neoliberales que aplicaron durante más de 10 años los Gobiernos de Carlos Menem (1989-1999) y Fernando de la Rúa (1999-2001), con el apoyo expreso del Fondo Monetario Internacional y la comunidad internacional.
Por otra parte, las relaciones de Argentina con el mundo se complicaron en diciembre pasado, cuando Adolfo Rodríguez Saá, durante su presidencia de apenas una semana, declaró la suspensión de los pagos de la deuda exterior, tras un estallido social que dejó 28 personas muertas.
Matzkin señaló que el mundo se ha "enojado" con Argentina porque dejó de pagar la deuda exterior, pero considero "muy dura" esa reacción internacional. "Es dura la falta de solidaridad internacional", aseguró Matzkin. "Lo que están haciendo es alargar los tiempos de la crisis y eso no es bueno", concluyó el ministro argentino.