Argentina presentará la semana entrante a sus acreedores su oferta definitiva de reestructuración de deuda en cese de pago, que incluye una quita de 61 mil millones de dólares y el pago de intereses atrasados por importe de 23 mil millones, según fuentes oficiales.
La oferta incluirá el abono de los intereses vencidos desde diciembre de 2001, cuando el gobierno argentino suspendió el pago de bonos vencidos, por lo que la cantidad adeudada en cese de pago pasará a 105,000 millones de dólares.
La quita de deuda que se propondrá a los titulares de bonos argentinos, en su mayor parte inversores de EU, Europa y Japón, rondaría el 77%, en sintonía con la propuesta que el Gobierno realizó en septiembre del año pasado en Dubai.
La administración de Néstor Kirchner ofreció entonces pagar 25 centavos por cada dólar adeudado a valor nominal, lo que representa una condonación del 75%.
El matutino argentino "Clarín" en su edición de ayer, domingo, asegura que la propuesta incluirá una suerte de premio para los bonos que tengan quita de la deuda, de acuerdo con la evolución del Producto Interno Bruto (PIB).
El jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, aseguró que "entre hoy y mañana" el Gobierno presentará "noticias más precisas" sobre la nueva propuesta en la renegociación de la deuda en cese de pagos.
Fernández destacó que la propuesta "está muy avanzada" y se mostró confiado en que "tendrá un margen de aceptación muy amplio".
La oferta que prepara el Gobierno argentino es al valor actual de los bonos, a diferencia de la propuesta original, que era sobre valor nominal de los papeles públicos.
Ambas metodologías para calcular la quita supone millones de dólares de diferencia y en la modalidad nominal la nueva propuesta la reducirá al 58 por ciento del total adeudado.
"Somos muy específicos en lo que queremos de nuestra gente: calidad en vez de cantidad" reiteró.
Así McCann Erickson estableció un programa de educación continua que se ha convertido en su principal obsesión.
En este aspecto, Fernández considera que es vital que las agencias de publicidad del país se "conecten" de alguna manera con las universidades.
"Si no existe esta conexión vamos a seguir lanzando al mercado a gente que no está preparada para entrar a una agencia de publicidad y comunicaciones, y urge desarrollar el recurso humano capacitado", enfatizó.
Fernández indicó que es necesario plantear este acuerdo, para que en aproximadamente 3 años se logre cambiar el currículum de las universidades, de tal forma que se pueda adaptar al mercado de las comunicaciones.
"No es culpa de las universidades que el currículum no se haya adaptado, en gran parte, es culpa de las empresas que no están apoyando a las universidades para evitar costos innecesarios que terminan siendo un desperdicio no sólo para la empresa sino para el país.