La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina notificó a la casa central de la petrolera anglo-holandesa Shell el cierre de su refinería en Argentina por los incumplimientos en el derecho ambiental.
"Se informó a Royal Dutch Shell sobre los motivos de la clausura total y en forma preventiva del establecimiento perteneciente a la firma Shell que se hizo efectiva no solo por la violación del derecho ambiental argentino, sino porque sus estándares también están por debajo de los internacionales", señaló en un comunicado.
Indicó que la notificación del cierre a la casa central se debe a que esta debe asumir "la responsabilidad que le compete".
Romina Piccoloti precisó que la clausura se concretó tras 13 días de inspecciones en los que se constataron "pérdidas y derrames, la falta de permisos para extraer los 18 millones de litros de agua por hora que extrae".