El Gobierno argentino afirmó ayer que no le preocupan las posibles “represalias” internacionales derivadas de la expropiación de la petrolera YPF al grupo español Repsol.
Al Gobierno argentino “no le preocupa ningún tipo de represalias”, dijo el ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien insistió en que el Ejecutivo de Cristina Fernández “toma sus decisiones pensando en los argentinos y no en lo que piensa EE.UU. o España”. “Sería lamentable que cualquiera de estos países actúe de esta forma (con represalias)” porque Argentina tomó una decisión “de acuerdo a la ley”.