Un caballo que murió al ser embestido por un automóvil fue despedazado por argentinos carenciados de la periferia de Buenos Aires que se llevaron trozos de carne para alimentarse, informaron autoridades policiales.
Pocos minutos después del accidente que produjo la muerte del equino, habitantes de un asentamiento pobre de La Matanza (periferia oeste) se acercaron hasta el lugar con cuchillos y se llevaron las carnes del animal para alimentarse. Los intentos de las autoridades por impedirlo fueron inútiles porque no quedaron ni los huesos.