Una de las principales centrales obreras de Argentina reclamó ayer al Gobierno que ponga en marcha los mecanismos necesarios para discutir un aumento general de salarios.
El pedido fue efectuado al ministro de Trabajo, Carlos Tomada, por el líder de uno de los dos sectores en que está dividida la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano.
De este modo el Gobierno de Néstor Kirchner, que ayer cumplió un mes al frente del Ejecutivo, concluyó una serie de reuniones con las mayores organizaciones sindicales del país.
La conducción de la denominada CGT “disidente” pidió a las autoridades que empiecen por incrementar los salarios de los trabajadores que cobran sueldos más bajos y que se incluyan las remuneraciones de los empleados estatales.
También solicitó que se incorpore al salario el plus de 200 pesos (unos 71 dólares) mensuales que cobran de forma provisional los trabajadores del sector privado desde enero pasado, dijo al término del encuentro el vocero de la central obrera, Julio Piumato.
Destacó que, según dijo Tomada, “ya está en la agenda del Gobierno” la posible convocatoria al Consejo del Salario, que no se reúne desde 1992, y señaló que la aspiración de la CGT es que el sueldo mínimo sea fijado en 500 pesos (180 dólares) al mes.
Desde la devaluación del peso aplicada en enero de 2002, el coste de vida aumentó el 43.5 por ciento en Argentina, los salarios permanecen congelados y, según las últimas estadísticas oficiales, el desempleo afecta al 17.8 por ciento de la población activa.
“Nos vamos satisfechos porque en esta reunión se ratificó la línea del Gobierno de modificar las bases de la política laboral y de remuneraciones llevada a cabo en los últimos quince años”, sostuvo Piumato.
Argentinos reclaman aumento salarial
El pedido fue efectuado al Gobierno, por el líder de uno de los sectores en que está dividida la CGT .