Las tierras en manos de extranjeros en Argentina casi se triplicaron en los últimos 10 años, un fenómeno que se extiende por áreas estratégicas ricas en recursos naturales y que afecta a pequeños pueblos que quedan atrapados dentro de los dominios de los grandes terratenientes.
A inicios de este siglo, unas 7 millones de hectáreas estaban en manos de extranjeros, pero esa cifra se elevó desde entonces hasta las 20 millones de hectáreas, de acuerdo a cálculos de la Federación Agraria Argentina (FAA), patronal que agrupa a pequeños y medianos agricultores y que reclama ponerle un coto a este fenómeno.