Pese a que sólo unas 13,300 hectáreas (8.5%) de las áreas revertidas están destinadas para el desarrollo de negocios y viviendas, la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) enfrenta numerosas dificultades en materia de catastro para la disposición de estos bienes.
"Tenemos muchas dificultades, porque las parcelaciones que hacemos no cumplen con las normas de desarrollo del tamaño del lote. Eso es así porque estamos parcelando algo que estaba construido", aseguró José Fierro, director del Departamento de Ingeniería y Administración de Contratos de la ARI.
Fierro explicó que la dificultad de la disposición de los bienes del Estado en las áreas radica en la división de propiedades que ya están construidas y cuyos servicios de agua, electricidad y telefonía se encuentran soterrados, donde hasta los transformadores se encuentran colocados entre las casas y la prioridad es darle un acceso a cada uno para poder disponer de esos bienes. Para Fierro, en condiciones adecuadas resultaría sencillo realizar una repartición de tierras donde se dibujen todos los planos del mismo tamaño.
A pesar de estas dificultades, la ARI ha logrado poner una serie de propiedades en el mercado, señaló Fierro, durante su intervención en el Primer Congreso nacional de catastro y bienes patrimoniales, organizado por el Ministerio de Economía y Finanzas.
Posterior a la transferencia del Canal a manos panameñas, la ARI recibió 59 mil 300 hectáreas. De esa cantidad, 13,300 fueron destinadas para desarrollo, de las cuales 8,800 hectáreas se enfocarán en negocios y 4,500 hectáreas para residencias.
De las 46 mil hectáreas restantes, unas 31 mil corresponden al área silvestre protegida, que será manejada oportunamente a través de la Asociación Nacional de Ambiente (ANAM).
Otras 2,300 hectáreas son áreas verdes urbanas, que consisten en parques que se otorgarán a los municipios. Mientras que las 12,200 hectáreas que quedan están incluidas en los programas de reforestación.
"En esencia, el 48.5% de las áreas revertidas es para la operación del Canal, el 43% son áreas de protección ambiental; que ya se ha dado una parte a ANAM y hay otra parte que aún debe ser entregado. Y por consecuencia, lo único que queda para desarrollo y para generación de empleos, negocios, y viviendas, son las 13,000 hectáreas, cifra que representa un 8.5%", dijo Fierro.
La ARI dispone de los bienes o tierras bajo su jurisdicción por medio de diversas modalidades: venta, concesión, y arrendamiento.