El sector eléctrico panameño cambió su estructura operativa con el inicio ayer de las operaciones de la hidroeléctrica Estí.
La obra que estuvo bajo la supervisión de la empresa AES Panamá y que ejecutó la transnacional SKANSKA, permitirá la generación de un 10% de la demanda diaria de todo el país.
David Sunstrom, presidente y gerente general de AES Panamá, resaltó la importancia de la puesta en marcha de este proyecto enérgico en donde se utilizó mano de obra que supero los 6,000 puestos de trabajo. Con esta ayuda se logro crear una magna estructura que permitirá ofrecer al país una energía generada a través del agua de manera segura para los requerimientos del nuevo centenario.
El proyecto hidroeléctrico Estí representa una inversión de 250 millones de dólares y es considerado como una de las obras máximas de ingeniería realizadas en los últimos años en el país.
Tiene la capacidad instalada de generar 120 megavatios de energía. La generación de energía a través del recurso hídrico permitirá que el usuario pueda tener acceso a una rebaja en los precios de la energía, porque no estará expuesto únicamente al uso de la generación termoeléctrica, en la cual se reflejan los altibajos de los precios del combustible.
Sin embargo, de darse una rebaja ésta se podría lograr a mediados del 2005, sin embargo la rebaja no será significativa. La presidenta de la república, Mireya Moscoso, quien estuvo en la inauguración del proyecto, sostuvo que Estí una de las obras máximas de su administración, sin desmeritar las demás que se han ejecutado durante su período.
Esta potencia de energía que se generará en la planta será suministrada para aumentar la capacidad distribuidora de las empresas distribuidoras ELEKTRA y EDEMET, empresas que ya tienen contratación directa de energía.
La hidroeléctrica tendrá la oportunidad de desplazar energía termoeléctrica que hoy es necesaria para abastecer el total de la demanda que existe en el ámbito nacional.
A pesar de que la entrega oficial del proyecto se realizó ayer, la energía producida por Estí entrará en el servicio comercial a partir del próximo 18 de noviembre cuando las empresas distribuidoras podrán en uso los beneficios generados a través de este nuevo sistema.
La esperada rebaja en los precios de las tarifas eléctricas, producidos por el inicio de operaciones de la planta Estí no será cuestión de días. Los usuarios tendrán que esperar un poco para percibir los beneficios.
Según Ricardo Barranco, vicepresidente ejecutivo de la empresa de distribución eléctrica Unión Fenosa "el reflejo de la entrada de Estí realmente se verá en el mercado eléctrico en el próximo invierno del año 2004".
Explicó que el resultado del comienzo de operaciones de la planta debe producir en el mercado ocasional una tendencia a la baja. En el caso de los contratos de energía los efectos se verán a mediano plazo porque con los nuevos contratos la tendencia será a bajar precios para que éstos se acerquen a los precios del mercado.
Barranco aseguró que la influencia de Estí se podría entonces reflejar en las próximas contrataciones. Unión Fenosa realizará contrataciones en los meses de diciembre y otra en enero la cual consistirá en una licitación a largo plazo por 10 años, donde se estiman comiencen a reflejarse los efectos de la instalación de Estí.
Sin embargo, algunos consideran que el proyecto no es la solución al alto costo de la energía que pagan los usuarios del servicio e instan a la construcción de más empresas generadoras.
Al respecto el ingeniero dijo que sin duda la baja en el costo de las tarifas eléctricas dependerá de la entrada de Estí y que exista la disponibilidad de las otras plantas como Bayano, Estrellas Los Valles porque "una sola golondrina no hace verano".
Agregó que dependerá del conjunto de todo el parque generador de energía y como se comporte éste, definirán la magnitud de la baja. Sobre la creación de minihidroeléctricas sostuvo que estas ayudarían en gran medida al mercado porque su inversión es baja, los inversionistas son panameños y estas empresas se ubican cerca de los poblados donde se consume reduciendo las pérdidas e incentiva la economía panameña.
Las especificaciones técnicas incluyen una planta compuesta por la Presa 1 desde la Esperanza, en el Río Chiriquí en donde se desvían el cauce. También está diseñada dentro de la operación, la Presa 2 de Barrigón, en donde se almacenan las aguas de la quebrada del mismo nombre y la hidroeléctrica de Fortuna. También se construyeron 6 kilómetros de canales para conducir 90 metros cúbicos por segundo de agua entre la presa de la Esperanza y el lago Barrigón.
Adicionalmente, existen 4.8 kilómetros de túneles de 8 metros de diámetro, en algunos puntos reforzados con concreto armado y una casa de maquinas que alberga dos turbinas de 60 megabytes cada una.