Economía

Arrendatarios de ferias libres denuncian cobros indebidos

Mientras los pequeños comerciantes se aferran al contrato original, el administrador reclama que los morosos se pongan al día en sus alquileres.


Las ferias libres del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) que iniciaron con buen pie, y que tenían como objetivo ventas a bajo costo al público y la generación de empleos, contra lo esperado, arrojan resultados de disconformidad.
Y es que arrendatarios de la feria libre ubicada en la Vía España frente al Hospital San Fernando, denunciaron un posible incremento en la cuota diaria de arrendamiento por parte de la administración para octubre próximo.
A juicio de los arrendatarios, este posible incremento agobiaría la actual crisis económica que padecen la mayor parte de ellos, ya que desde que inició el año lectivo, solamente sacan los B/.8.00 diarios que pagan actualmente en concepto de alquiler, y poca ganancia extra.
Asimismo, este incremento en el alquiler diario sería “ilegal”, según los denunciantes, toda vez que los contratos entre el arrendador y los arrendatarios, se pretenden adelantar tres meses antes de enero de 2003, año en que debe iniciar, según el contrato actual, la entrada en vigencia del nuevo pacto.
Las ventas de verduras y comidas criollas han caído un 60%, sustentadas en el inicio del año lectivo, la contracción en el consumo y la competencia desleal, denunciaron a El Panamá América los pequeños empresarios.

De acuerdo a Luz Nora Quiroga, las ventas en la feria libre ubicada frente a la Clínica San Fernando, han bajado un 60%.
La afectada explicó que antes tenía cuatro empleados trabajando para su fonda, pero que actualmente sólo tiene dos, como producto de la sensible baja.
“Nos aumentarán la renta diaria a partir del próximo 1 de octubre, para un negocio que antes iniciaba a las ocho de la mañana y cerraba a la diez de la noche; pero actualmente después del medio día ya no hay nada que hacer, se asea el negocio y se cierra el local”, indicó.
Mientras que Indira Rodríguez, otra pequeña empresaria afectada, aseguró que las ventas han mermado en más de un 40%, desde que inició el año lectivo.
Rodríguez precisó que existe un alto costo de renta, sumado a los impuestos municipales, pago de cuota de seguro social y al salario a los empleados.
“Aquí no se gana casi el 10% de las inversiones, porcentaje que nos alcanza para comer y enviar a los hijos a la escuela”, afirmó.

Por su parte, Ramiro Franceschi, administrador de la feria del IMA de San Fernando, manifestó que este negocio es privado, y desde el inicio, el contrato establece a la feria libre como un negocio privado para mercadear productos agrícolas, artesanías y fondas para la venta de comidas criollas.
En diciembre de 2001, se firmó un convenio de cooperación Empresa Privada-IMA para facilitar el traslado de la feria libre que estaba ubicada en la Vía España hacia un terreno ubicado frente a la Clínica San Fernando. Este sería arrendado, según el convenio, a B/.8.00 diarios aproximadamente, que incluyen el uso del terreno, la seguridad, electricidad, aseo y agua.
Franceschi acotó que actualmente unos cuatro usuarios de catorce no están cumpliendo “al pie de la letra” con el contrato, que facultaba desde su inicio la expulsión de los arrendatarios que no cumplieran con dos pagos consecutivos en la cuota diaria.
En la actualidad, existe una morosidad de B/.1,500 que corresponden entre tres a cuatro de catorce pequeños empresarios, que no cumplen en pagar los últimos cuatro meses.
Existen en la feria 19 módulos en un local de 1,600 metros cuadrados, cada uno de los cuales, mide entre 30 y 34 metros cuadrados, y que generan 30 empleos directos.
“Si hay quejas de parte de los pequeños empresarios, es porque algunos de los morosos no quieren hacer el arreglo de pago, y de ocurrir eso no tendrá derecho a la renovación del contrato el próximo año”, advirtió el administrador.

 
Mientras que Hatuey Castro, director general del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), respondió que el administrador tiene con la institución un convenio. Mientras que el arrendador tiene un contrato con los arrendatarios, que tiene una duración de un año, que en este caso, finaliza el 31 de diciembre próximo.
Hace dos meses nos reunimos con los administradores y los pequeños empresarios, por la preocupación de un supuesto aumento en la cuota diaria, pero llegaron a un acuerdo de que todos los arrendatarios que sobrepasen el promedio mensual permitido por la administración deberían poner su medidor propio.
Añadió que también el administrador del terreno, debería realizar una mejora a los sanitarios, para cumplir con la parte sanitaria.
Castro advirtió que no debe haber un incremento en el alquiler diario, siempre y cuando se mantenga el consumo permitido de electricidad mensualmente.


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100671
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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