Los fabricantes chinos proveerán a los hogares de juguetes seguros durante la próxima Navidad "trayendo la felicidad a los niños y adultos de otros países", aseguró ayer en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Qin Gang.
Después de que el año pasado los jugueteros chinos tuvieron que enfrentarse a distintos escándalos por juguetes elaborados con materiales tóxicos, Pekín afirmó ayer que este año se garantizará la calidad de estos productos.
"El Gobierno chino presta mucha atención a este asunto y reclamará a los productores chinos que hagan lo mismo", explicó Qin, que señaló que los controles en los juguetes se han incrementado, especialmente para aquellos destinados a la exportación.
Así, se llevarán a cabo un mayor número de inspecciones y supervisión de las plantas y el portavoz chino afirmó que "si se halla cualquier problema, se prohibirá la exportación de ese producto".
Sin embargo, Pekín instó a tener una visión "objetiva, justa y científica" del problema de la contaminación en los juguetes, "porque los productores chinos trabajan sobre la base de diseños extranjeros".
Qin animó a los industriales chinos a subir el listón de calidad en la producción pero también a supervisar los diseños provenientes de otros países.