Una de las innovaciones presentadas en el Salón de Ginebra, más allá de nuevos modelos, fue el sistema de Asistencia a la Frenada en Ciudad (SCBS, por sus siglas en inglés: Smart City Brake Support), creado por Mazda.
De acuerdo con el fabricante japonés, este novedoso artilugio estará disponible en próximos meses como equipamiento de base en su nuevo todoterreno CX-5.
Según el sitio web excelenciasdelmotor.com, el dispositivo ayudará al conductor a evitar posibles colisiones frontales del auto, siempre y cuando circule a menos de 30 km/h, mediante un sensor láser que detecta cualquier obstáculo situado frente al coche y reduce, de manera automática, el recorrido del pedal de freno para detener la marcha; en tanto activa los frenos y reduce el par del motor inmediatamente, en caso de que el conductor lo accione.
Es decir; si detecta riesgo de colisión, reduce la distancia entre los elementos de frenado para acelerar su respuesta si es necesario.
Si el riesgo de choque persiste y no hay acción alguna por parte del conductor, el SCBS frena el carro de forma autónoma, lo que evita choques por despiste, pero también abre una curiosa puerta a la falta de concentración en el tráfico. En definitiva, si falla algo, ya se encargará el auto de parar.
En un esfuerzo por potenciar la seguridad vial y reducir los accidentes a bajas velocidades, la corporación nipona explicó, además, que esta innovación se incluirá como equipamiento de serie en toda la gama de sus nuevos SUV.
Aunque otros fabricantes ya disponen de sistemas similares, Mazda se está encargando de mejorar este tipo de dispositivos para ofrecer un valor agregado en cuanto a seguridad, en su línea de vehículos distribuidos a nivel mundial.