Aspiraciones
- 200% de incremento salarial para los próximos cuatro años solicita Suntracs.
- $516 millones anuales podría costar a la industria de la construcción las prestaciones solicitadas.
Salario mínimo
- $2.72 la hora es el salario mínimo establecido por el Ministerio de Trabajo para la construcción.
- $2.73 es el actual salario mínimo establecido por la Convención Capac-Suntracs actualmente.
Las altas aspiraciones salariales del Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) podrían incrementar el costo de las construcciones en el país un 30%.
Además generarían la desaparición de la oferta de viviendas de interés social al mermar la oferta de residencias en el rango de interés preferencial, según la Cámara Panameña de la Construcción (Capac).
Actualmente, los obreros de la construcción se encuentran negociando el Convenio Colectivo Suntracs-Capac, que se celebra cada cuatro años, en el que se establece el salario de los trabajadores de la industria, las prestaciones laborales, la seguridad en el sitio de la obra, la manera cómo se deben llevar a cabo las contrataciones, entre otros importantes aspectos.
Aunque todavía no se ha discutido el incremento salarial solicitado por el Suntracs, en esta ocasión, ya se han presentado complicaciones en las negociaciones, debido a las exigencias de prestaciones laborales, que costarían a la industria más de 516 millones de dólares anuales.
Efectos económicos
El presidente de la Capac, Enrique Asensio, explicó que con el 50% de incremento salarial que está solicitando el Suntracs para este año, un edificio que actualmente se construye con diez millones de dólares podría requerir entre tres y seis millones más para su desarrollo.
Pero la situación se complica más para la industria al tomar en cuenta que el sindicato está pidiendo que el incremento ascienda en los próximos tres años hasta un 200%.
“Esta es una cifra tan alta que un promotor no puede cubrir ese costo y lo tendría que pasar al cliente”, agregó Asensio. Por ejemplo, las casas de interés social que hoy tienen un valor de $39,000 costarían $50,000. En tanto, las que tienen un valor de $110,000 podrían aumentar a más de $120,000 y eso sin tomar en cuenta las nuevas prestaciones que solicitan los obreros.
De acuerdo con la Capac, los obreros están pidiendo también un incremento fuerte en cuanto a prestaciones laborales.
Asensio aseguró que ya de por sí la industria paga unas prestaciones por encima del promedio, pues en cualquier tipo de negocio el trabajador recibe entre 30% y 35% de su salario como prestaciones, mientras que en la construcción actualmente es el 70%, pues se incluyen otros tipos de incentivos que no están establecidos en el Código de Trabajo. Sin embargo, el Suntracs busca que las prestaciones representen en los próximos cuatro años el 300% del salario.
“Catastrófico para la industria”, así calificó las pretensiones del Suntracs el experto inmobiliario Iván Carlucci, quien agregó que no son viables desde el punto de vista económico y tendrían incidencia directa en el costo de las obras.
Asensio acota que si se aceptara la solicitud de Suntracs, el costo de la mano de obra se duplicaría este mismo año y consecuentemente aumentaría el valor de los proyectos.
“La industria no lo puede soportar. Para empezar, nos sacaría totalmente de lo que es la oferta al interés social, reduciría un porcentaje importante del mercado de interés preferencial”, dijo Asensio, quien agregó que la medida afectaría a todos los proyectos inmobiliarios, incluyendo las obras del Estado, que requerirían de una mayor inversión.
Carlucci concuerda con Asensio y añade que la repercusión no solo se daría en proyectos que inicien su construcción a partir del establecimiento del nuevo salario y prestaciones, sino que también afectaría el costo de aquellos que están en proceso de construcción.
Explicó que los presupuestos de las obras que están en construcción se hicieron tomando como referencia el aspecto salarial, entre otros elementos, así que habría que reestructurar económicamente todas las factibilidades de los proyectos; consecuentemente, el precio de venta aumentaría, lo que afectaría lamentablemente al comprador final.
Otras repercusiones
Para la directora ejecutiva del Consejo Nacional de Promotores de Vivienda (Convivienda), Elisa de Gómez, la solicitud del Suntracs excede todos los ajustes razonables que permitan un desarrollo saludable de la industria de la construcción.
“Con un aumento exagerado en salarios, bonificaciones y prestaciones, que subirá a niveles altísimos el precio de las viviendas, por ejemplo, causará que el sector inversor migre a negocios más estables y seguros, con menores niveles de riesgo. Esto, básicamente, porque ningún empresario invertirá en producir algo que nadie en nuestro mercado podrá comprar”, explicó.
Detalló que si como promotores saben que un gran número de las familias en déficit habitacional no pueden pagar más de $40,000 por sus viviendas, no tiene ningún sentido seguir construyendo casas que valgan $50,000, porque nadie las compraría.
Por otro lado, Luis De la Cruz, gerente de la empresa de arquitectura Lmentos, consideró que con el porcentaje de aumento del costo de la mano de obra, que sugiere el sindicato, los promotores podrían empezar a utilizar más sistemas prefabricados que requieren menor cantidad de mano de obra para abaratar costos de construcción y mantenerse competitivos en el mercado.
En tanto, el presidente del Colegio de Arquitectos de Panamá, Miguel Ángel Barrera, sostiene que si se aceptaran las pretensiones del Suntracs, muchas personas no calificarían para un préstamo hipotecario, ya que los precios de las viviendas aumentarían significativamente.
Carlucci agrega que otro efecto por considerar es que se desmotivaría a los jóvenes, quienes preferirían trabajar sin preparación, pero con la garantía un alto salario.