El ministro de Fomento, Industria y Comercio de Nicaragua, Norman Caldera, estimó ayer que las diferencias con Costa Rica en el intercambio de productos vegetales podrían resolverse en los próximos días por mutuo acuerdo.
"Creo que falta poco para que este problema se resuelva y que logremos que los comerciantes puedan transitar con los productos que necesitan los consumidores de los dos países", afirmó Caldera en declaraciones a la prensa.
El conflicto comercial, que la prensa ha denominado "la guerra de la cebolla", se inició a mediados de abril pasado, cuando Costa Rica estableció estrictos controles fitosanitarios a los productos nicaragüenses que ingresan por la frontera común, a lo que Nicaragua respondió con medidas análogas.
El producto de mayor controversia es la cebolla, puesto que las autoridades costarricenses exigen que ingrese con 0% de podredumbre, lo que Caldera consideró "absurdo porque cualquier producto inmediatamente que se corta del árbol comienza a podrirse".
"Es posible que se logre un arreglo sobre la base de un porcentaje de medida estándar de pudrición en las importaciones de frutas y vegetales", manifestó Caldera.