La naranja es una de las frutas más apreciadas por el panameño y a la vez es un producto que identifica productivamente a muchas zonas rurales en el país, cuyas condiciones agroclimáticas le permiten su desarrollo a niveles comerciales.
Pero durante varias épocas, la naranja se ha perdido, excepto en provincias como Chiriquí, donde se procesa industrialmente.
En el caso de la provincia de Coclé, un nuevo giro tomó el futuro de este cítrico desde el año 1995, cuando la Dirección Regional del IMA le presenta un plan de comercialización a la Empresa Cítricos de Chiriquí S.A., que sugiere la compra de la producción que surja de las fincas coclesanas.
En aquella ocasión, sólo dos embarques se lograron, luego que se formó la Asociación de Citricultores de Penonomé con sede en Churuquita.
La queja de los agricultores consistía en señalar que los compradores seleccionaban la fruta y les dejaban una gran cantidad de tamaño pequeño.
Otra reserva de los productores frente a la propuesta comercializadora era la costumbre de vender "por cientos" y ahora mediante "peso".
Por su parte, el IMA procedió a realizar una evaluación del volumen existente de la naranja en la región norte de la provincia, arrojando el mismo un significativo porcentaje para la transacción.
Aníbal Tapia, director del IMA en Coclé, manifestó que el resultado económico de los primeros embarques motivó para continuar haciendo el esfuerzo que debía beneficiar de manera directa al productor de naranjas coclesano.
Confiamos en seguir insistiendo para lograr una incorporación general de "naranjeros", porque muchas familias dependen de ese cultivo que se venía perdiendo cada año.
Tapia señaló que para el presente año, pese a los efectos del Fenómeno de El Niño en la agricultura que suponía escasez de diversos rubros, la naranja presenta una existencia alta aunque de un tamaño pequeño.
No obstante, el hecho de que Cítricos de Chiriquí S.A. adquiera la producción independiente de ese producto está generando un éxito y respuesta concreta para los productores de las zonas altas de la provincia.
Durante el mes de enero del presente año se han movilizado unos 1,800 quintales, lo que representa unas 500 mil naranajas.
El precio por quintal es de B/.2.75 y están involucrados 450 productoresdirectos según las estadísticas suministradas por el funcionario Aníbal Tapia.
La popular fruta procede de Olá, Bajo Grande, Barrigón, Churuquita Grande, Chiriquí Arriba, pero a partir de la presente semana se incorporaron las regiones de Piedras Gordas y otras áreas de Bajo Grande, Ojo de Agua, Calabazo y comunidades aledañas.
La proyección de comercialización para estas nuevas zonas es de unos 1,000 quintales.
Ante los retos de la demanda las comunidades se han organizado, lo que les ha facilitado obtener beneficios y ganancias económicas que repercuten directamente en su sustento familiar, ayudando a activar el comercio regional.
Citricultores de Coclé Norte, Asociación de Productores de Cítricos de Barrigón, productores de Piedras Gordas, productores de Las Sabanas de Olá son apenas la punta de una cadena de comercialización de un producto que antes "se perdía por los patios de las casas campesinas sin esperanzas de ayuda", pero hoy fortalece la actividad de miles de familias en Coclé, procurando a la vez el interés por el mejoramiento de las fincas con viveros y plantaciones nuevas, expresó Aníbal Tapia, uno de los impulsores de este proyecto de comercialización.