El déficit de Estados Unidos por cuenta corriente aumentó a 183.100 millones de dólares, o el 5% del Producto Interior Bruto (PIB), en el segundo trimestre, informó ayer el Departamento de Comercio.
La cuenta corriente es la medida más amplia del flujo internacional de bienes, servicios y capital que entran y salen de Estados Unidos.
En otras palabras, el déficit refleja cuánto dinero necesitan tomar prestado los estadounidenses o cuántos activos del país venden a los extranjeros para seguir financiando su consumo y sus inversiones.
El déficit por cuenta corriente se ha achicado en el último año, principalmente porque hubo una reducción de las importaciones y un aumento de las exportaciones debido al debilitamiento del dólar estadounidense frente a otras monedas.
Hace un año, el déficit por cuenta corriente equivalía al 6,6% del PIB.
El dólar se ha depreciado un 2% en el segundo trimestre de este año frente a siete monedas mayores en el mundo. Pocos economistas creen que un déficit por cuenta corriente que representa el 5% del PIB sea sostenible.