El número de hambrientos en el mundo aumentó en 105 millones en el 2009, para un total de 100 mil millones en los últimos tres años como resultado del poco recurso que se ha invertido en la agricultura y de la crisis financiera internacional, según lo explicó Jacques Diouf, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
“La crisis económica tuvo sus consecuencias en el empleo y por ende una disminución de la capacidad de acceso a alimentos ocasionando el alza de los precios”, manifestó Diouf.
Explicó que en el caso de América Latina (AL) y según estimaciones más recientes, el nivel de inseguridad alimentaria aumentó en 2009, llegando a 53 millones el número de personas que padecen hambre.
Detalló que la región tiene importantes retos y es el de conseguir un desarrollo agrícola sostenible, ya que la región tiene que responder a dos grandes retos: el cambio climático y el de lograr infraestructuras rurales adecuadas.
Destacó que es imprescindible el acceso a aguas de calidad, la financiación y el marco institucional porque son obstáculos importantes para la mejora de la productividad agrícola en la región, especialmente en el ámbito rural.