Mientras en 1995 por comisiones de servicios financieros los establecimientos de crédito recaudaron 820,000 millones de pesos, en 1997 lograron 1.1 billones de pesos y en agosto del 2002 van en 1.4 billones de pesos. Por eso, ahora no sólo ganan por vender y comprar dinero, sino también por emitir tarjetas y por las transacciones que realizan sus usuarios.
Cada día más usuarios del sistema financiero se inclinan por evadir las eternas filas de los bancos y realizan la mayoría de sus transacciones por cajero electrónico, teléfono o Internet. Y a los bancos no les molesta su preferencia, pues las transacciones financieras que no requieren de una visita a la sucursal valen cada día más.
La tecnificación de las operaciones se ha convertido en uno de los negocios más importantes de los bancos, que como consecuencia de la reducción en las tasas de interés han enfilado sus baterías hacia el cobro por la prestación de los servicios financieros.
Aunque los montos no son muy grandes - la transacción telefónica promedio está entre 300 y 600 pesos- la verdad es que los servicios financieros representan un volumen importante, que cada día pesa más en los balances bancarios.
Por el contrario, los ingresos por márgenes de intermediación -intereses recibidos menos intereses pagados- sumaron en 1995 un total de 1.9 billones de pesos, en 1997 llegaron a 3.2 billones de pesos, y luego iniciaron una carrera descendente. Este año -según cifras hasta agosto- van en 1.8 billones de pesos.