Los precios de las viviendas en cincuenta ciudades chinas, de un total de setenta, aumentaron en julio con respecto al mes anterior, después de que algunos gobiernos locales relajaran sus controles sobre las propiedades, señaló el Buró Nacional de Estadísticas (BNE).
De las setenta ciudades analizadas, tan solo nueve experimentaron bajadas en los precios de las viviendas, en comparación con junio, mientras el coste en las once metrópolis restantes permaneció invariable.
El BNE indicó que, aunque en contraste con el pasado junio los precios han aumentado, la comparativa anual marca una tendencia bajista de los precios de las viviendas en 58 ciudades chinas.
En julio, el precio de las construcciones nuevas en once ciudades aumentó algo menos de un 1% con respecto al pasado año, como resultado de la política nacional de aumento del control en las propiedades que China impone desde el 2010 para devolver los estratosféricos costes a un nivel razonable.
Además, el Gobierno ha restringido las adquisiciones en varias ciudades y ha introducido impuestos a la propiedad.