El reporte de transacciones sospechosas de blanqueo de capitales a la Unidad de Análisis Financiero (UAF), ha aumentado considerablemente en Panamá, comparando las estadísticas, mes a mes, del 2000 con el 2001.
De acuerdo con Marylin de Esquivel, subdirectora de la UAF, el año pasado esta institución recibía 50 casos mensualmente y este año está recibiendo entre 70 y 80 casos al mes. Comparativamente entre el 2000 y el 2001, los casos sospechosos de lavado de dinero se han incrementado en 30 y 40 casos mensuales más.
Esquivel señaló que los casos que recibe la UAF llegan bien fundamentados y con su debida cooperación que respalda la sospecha. "Hemos tenido muy buenos resultados; estos casos, en su mayoría, prosperan", resaltó la subdirectora de la UAF.
Señaló que la mayor parte de los casos sospechosos que se reciben en la UAF, proviene del sector bancario. "Ahora con la implementación de las nuevas leyes antiblanqueo de capitales, estamos recibiendo casos de otras entidades como cooperativas, casas de valores y financieras. Además, las nuevas leyes agregan nuevos delitos subyacentes", recordó Esquivel.
Manifestó que, entre las prácticas más comunes de estos casos reportados a la UAF, están los movimientos de efectivos y depósitos fraccionados. Explicó que una vez que se reporta el caso a la UAF, se recaba información de diferentes instituciones tanto gubernamentales como con unidades homólogas internacionales y luego se prepara un informe final.
Este informe debe indicar si el caso tiene méritos suficientes para ser remitido a la Procuraduría General de la Nación, para el inicio de la investigación en firme.
De no tener méritos, el informe pasa a la base de datos de la UAF para posteriores investigaciones; detalló Esquivel. Manifestó que ahora la UAF de Panamá tiene acceso al intercambio con otras instituciones homólogas, a través de los memorándums de entendimiento.
Panamá ya ha firmado con nueve países memorándums de entendimiento para el intercambio de información relacionada al blanqueo de capitales. Los países con los cuales ya Panamá tiene intercambio de información son: Venezuela, Paraguay, España, Francia, El Salvador, Colombia, Inglaterra, Brasil, Bélgica y Croacia.
Por su parte, el fiscal de Drogas, Rosendo Miranda indicó que esta institución es el último eslabón en la cadena de investigación de los casos sospechosos reportados a la UAF.
Los expedientes que llegan a la Fiscalía de Drogas se convierten en casos de investigación y otros forman parte de casos que ya están abiertos, explicó Miranda. Manifestó que las nuevas leyes anti blanqueo de capitales han reforzado el aparato investigativo en Panamá. "Eso es necesario para lograr los resultados positivos en la lucha contra el lavado de dinero".
"Con el replanteamiento legislativo se ha logrado realizar una función preventiva mucho mejor. En la medida que los países tengan leyes duras que repriman este tipo de delito, los delincuentes van evitar incursionar en ellos. Estas personas buscan sistemas legislativos vulnerables y con poca experiencia en el tema", comentó el Fiscal de Drogas. Sin embargo, Miranda señaló que Panamá ha tenido un poco de dificultad con la asignación de recursos para combatir el lavado de dinero.
"A nivel del Ministerio Público no contamos con los recursos necesarios para las investigaciones. Lo que hace falta es recurso humano más que nada, por que la capacidad que se necesita con la ampliación del delito de Lavado de Dinero evidentemente implica recursos adicionales", puntualizó Miranda.
"Hay que entender que las investigaciones preliminares que se adelanten no van a ser proporcionalmente igual a la cantidad de casos que se reportan por opraciones sospechosas. Van ser mucho menor cantidad, producto de la depuración previa de la UAF".