El sistema de energía en Panamá podría colapsar si no se toman las medidas y políticas energéticas adecuadas, afirma el Plan Energético de la Secretaria Nacional de Energía.
Dani Kuzniecky, ministro de la Secretaría de Energía, señaló que es necesaria la inversión de nuevas fuentes de energías, para garantizar el sostenimiento del sistema energético.
Actualmente, para la generación de energía en el país se utiliza un 14.4% de hidroenergía y 85.4% de derivados de petróleo .
Recientemente y luego de un estudio, la Secretaría de Energía estableció tres posibles escenarios del futuro energético de Panamá.
El primero es el escenario de “referencia”, donde no existen esfuerzos de políticas energéticas, y en el cual las importaciones de petróleo se incrementan al finalizar el 2023 en un 15.8 millones de barriles equivalentes de petróleo (Mbep) y se refleja también un aumento en la importación del carbón. Al finalizar este periodo (2023) se importará el 80% de la energía.
El segundo escenario es el “moderado”, en el cual se realiza un importante esfuerzo en materia de ahorro de electricidad en los sectores de consumo.
En este escenario aumenta la participación del petróleo, alcanzando un 23.1 Mbep, ligeramente superior al escenario anterior.
El último escenario es el “optimista”, donde se refleja una diversificación energética y un mayor aporte de las fuentes renovables como la hidroenergía, energía eólica y biomasa, que participan en un 35.8%.
Mientras, las importaciones de petróleo serán de 20.8 Mbep, dando como resultado un 9% menos que el escenario de “referencia”. En este escenario se reduce la dependencia del mercado internacional en un 63.4%.
Isaac Castillo, gerente general de ETESA, dijo que es necesario realizar inversiones en el sector, acompañado de la educación y conciencia sobre el ahorro energético.
En el escenario de referencia se presenta una inversión de $1.917.82 millones, en el moderado $1.836.23 millones y en el escenario optimista $2.124.33 millones.