Australia presionará desde la apertura de la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC), el 9 de noviembre, para acabar con las subvenciones de los Estados miembros a la agricultura, que ascienden, según Australia, a por lo menos 327 millardos de dólares al año.
Para Australia, estas subvenciones agrícolas representan más de seis veces la ayuda suministrada a los países en desarrollo y obstaculizan el acceso de estos países a los "supermercados" del comercio internacional.
Pero Australia, que encabeza el grupo de Cairns (alianza de 18 países exportadores agrícolas), piensa que el actual retroceso de la conyuntura mundial podría favorecer un cambio e invoca el apoyo de China en "numerosas" cuestiones agrícolas estratégicas.
Australia reconoce que dada la ausencia de una oposición de principios al movimiento de liberalización, el principal obstáculo a la abolición de las subvenciones que distorsionan la competencia reside en el peso de la Unión Europea (UE), que tiene el poder de contrariar la redacción rápida de una agenda de negociaciones para liberalizar los intercambios.
En virtud de su estatuto como miembros del grupo de Cairns, Argentina, Colombia, Nueva Zelanda, Costa Rica, Paraguay, Bolivia, Fiyi, Filipinas, Brasil, Guatemala, Sudáfrica, Canadá, Indonesia, Tailandia, Chile, Malasia y Uruguay respaldarán la iniciativa australiana.
Este grupo acusó de proteger a su sector agrícola de la competencia debido a la influencia política interna de sus grupos de presión rurales.
Los agricultores europeos, según los australianos, no pueden seguir el paso de las economías a gran escala practicadas por países como Australia o Canadá que explotan grandes superficies, ni competir con los bajos costes laborales de los 15 países en desarrollo del grupo de Cairns.
La reunión ministerial de la OMC en Doha mostrará por lo tanto las contradicciones entre "realpolitik" nacional y matemáticas librecambistas.
"Los gobiernos probablemente decidirán su actitud frente a una nueva ronda (de negociaciones multilaterales) en función de lo que las negociaciones les ofrecerán en términos de acceso ampliado a los mercados y de participación en la economía mundial", declaró el ministro australiano de Comercio Exterior, Mar Vaile, a la