El pago de impuesto de forma más expedita, personal idóneo y altamente calificado y la tecnificación de los procesos para atender la recaudación de impuestos serán los beneficios tangibles que tendrán los contribuyentes con la creación de la Autoridad Nacional de Ingresos (ANIP), cuyo proyecto recibió el visto bueno del Consejo de Gabinete.
La nueva entidad contará con un presupuesto que será proporcional al 1% de los recaudos del año anterior. En 2012 se recaudaron unos 6 mil 576 millones de dólares, según cifras preliminares de la Dirección General de Ingresos (DGI).
Este presupuesto, que según las estimaciones rondaría los 65 millones de dólares, representaría alrededor del 13% del total del presupuesto de funcionamiento que tiene el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), institución a la que está adscrita actualmente la DGI.
El consultor financiero Ernesto Bazán es de la opinión que en la medida en que la ley contribuya a mejorar la institucionalidad del país, habrá beneficios para la sociedad civil, pero advierte que no bastan leyes, sino que se requiere que el propio trabajo de las instituciones y de las personas que la dirigen aumente el grado de confianza en las entidades, situación que en caso de darse definitivamente, mejoraría la percepción de los inversionistas y favorecería el clima de negocios en el país. Comentó que la Asociación de Ejecutivos de Empresas (Apede), del cual es miembro, invitó al director de la DGI, Luis Cucalón, a que amplíe los alcances de la ley y responda a las interrogantes de la sociedad civil el próximo martes 6 de febrero.
Por su parte, Cucalón manifestó que la Anip será un ente meramente ejecutor, pero con mejores recursos, los puestos serán asignados por concurso y no de a dedo, se podrá mejorar los salarios para que en dichos concursos participen los mejores profesionales disponibles en la plaza. Ya se están invirtiendo $20 millones, los cuales son parte de un préstamo del BID al MEF.
Sobre la evasión de impuestos, Cucalón especificó que aunque se estima que los mismos sobrepasan los 2 mil millones de dólares, la entidad ha bajado sustancialmente este fraude, pero prefirió reservarse los detalles de cuáles son los sectores que mayormente inciden en esta anomalía.
La nueva autoridad tendrá una dirección de grandes contribuyentes, cuya instauración es una tendencia a nivel mundial y fue creada bajo recomendaciones del BID, BM y FMI. “La idea es que un grupo de auditores se encargue de las cuentas de los más grandes contribuyentes del país. Pero falta mucho por andar , el trabajo está comenzando”, manifestó Cucalón.
Delia S. García Vega, miembro del Instituto de Auditores Internos de Panamá y socia de AG Accounting & Consulting, S.A., coincidió en la necesidad de contar con autonomía en materia tributaria, alejada de los vaivenes políticos, pero con personal altamente calificado y estable.
“En el pasado no se había logrado una buena gestión tributaria, situación que está cambiando y que llevará al país a ubicarse dentro de las economías más avanzadas en este aspecto”, manifestó la especialista en materia tributaria.