La Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) advirtió que no permitirá que nadie detenga el desarrollo del sistema hidroeléctrico, tal como ocurrió con la empresa Complejo Hidroléctrico Progreso, S.A. que retrasó por más de cuatro años el proyecto Baitún en la provincia de Chiriquí.
Fuentes de dicha entidad indicaron que en septiembre de 2002, el Complejo Hidroeléctrico Progreso, S.A. fue autorizado para proceder a solicitar y obtener -en un plazo de 12 meses- la aprobación de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) del estudio de impacto ambiental, al igual que la suscripción de un contrato de concesión para la generación hidroeléctrica relativa al proyecto Baitún, pero no cumplió.
La ASEP destacó que, debido a que esta compañía no había cumplido en las tres prórrogas solicitadas por ellos mismos, el 26 de octubre de 2007 se le negó la extensión de una cuarta prórroga, de esta forma liberando el proyecto para que pueda ser explorado por otros interesados.
Luego de conocerse que más de una empresa mostró su interés en desarrollar este proyecto hidroeléctrico, la ASEP celebró un acto público, que fue anunciado en medios de la localidad, dónde un total de ocho compañías participaron, en la cual salió vencedora la compañía CICSA Panamá, S.A. mediante una oferta combinada para los proyectos hidroeléctricos Baitún y Bajo de Mina, ambos actualmente en construcción.
Medidas.
La Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) asegura que se mantendrá firme en un objetivo de proteger los intereses del país.
Para lograrlo, asegura que estará ordenando el mercado eléctrico para lograr que se construyan más proyectos hidroeléctricos que coadyuven a aumentar la cobertura de la demanda y disminuir la dependencia del petróleo.
Compañías no cumplen con las prórrogas solicitadas por la Autoridad de los Servicios Públicos.