La venta de los autos es un negocio rentable, pero la crisis económica global y los desperfectos en algunos modelos, ha producido bajas considerables.
Las distribuidoras en Panamá no pudieron escapar el año pasado a los efectos de la crisis, cuando se colocaron el año pasado 31 mil 980 unidades nuevas, una baja de 26% con respecto a 2008, luego que en 2008 se marcó un récord histórico en ventas con 43 mil 239 unidades.
A pesar de la mala distribución de las riquezas, los aumentos continuos en el precio de la canasta básica, los panameños ahorran o través de un crédito logran obtener un carro, que muchas veces más que un lujo es una necesidad.
Este año el mercado muestra un repunte, a pesar de las reformas fiscales y la aplicación del Impuesto Selectivo al Consumo a los autos del 15% hasta el 28%, dependiendo de los precios.
En el mercado hay para todos los gustos, aunque ahora muchos se muestran más cuidadosos con las marcas, luego que Toyota llamará a revisión a varios miles de autos por defectos en el pedal del acelerador, problema que se extendió a otras marcas como Citroën y Peugoet.
Y los problemas siguen, la semana pasada la compañía automotriz General Motors (GM), En Estados Unidos, dijo que tendrá que llamar a revisión 3,996 vehículos Cadillac del modelo SRX 2010 al detectar un posible daño en la línea de dirección asistida que puede generar incendios.
En Panamá, los problemas más que los defectos, son las calles, los semáforos inteligentes y la falta de cortesía.