Sin embargo, para estos dos bancos la regionalización significa no sólo trasladar sus operaciones a otros mercados del área, sino también adecuarse a cada legislación, lo que a veces hace más demorada la entrada a cada país centroamericano.
Según opiniones de banqueros Panamá y El Salvador cuentan con regulaciones muy parecidas que brindan seguridad a las nuevas instituciones. Pero hoy día todos los países han ido adecuando sus leyes para hacerse más competitivos y acorde con la realidad internacional, esto es lo que comentó a El Panamá América Mauricio Samayoa, presidente de Unión de Bancos Cuscatlan en su reciente visita al país.
¿Cómo percibe las regulaciones bancarias en la región?
Nosotros, tenemos la impresión que todas las leyes bancarias de Centroamérica están caminando hacia un punto común para todos, creo que no pueden salirse de un entorno mundial y ningún país centroamericano debe ser la excepción.
Unos países van más adelante que otros, pero, todos van caminando en la misma dirección para alcanzar la misma meta. ¿Ha sido difícil cumplir la estrategia de estar en toda la región por las diferencias en las leyes bancarias?
En UBC a raíz de la estrategia de querer domiciliarnos en cada país de la región nos hemos tenido que enfrentar a problemas de distintas legislaciones, porque cada Banco Cuscatlan en cada país obedece y responde a las leyes y reglamentos de cada país en cada lugar, pero al final hay una gran coincidencia, todos responden a lo mismo, por eso algunos países están más adelantados en legislación y supervisión que otros.
Tenemos energía y entusiasmo para seguir creciendo, nos mantenemos con los ojos abiertos y estamos atentos ante cualquier oportunidad que se nos pueda presentar. Ahora tenemos la tarea pendiente de encontrar una forma saludable, eficiente y rentable de llegar a Nicaragua.
Tenemos la tarea pendiente de entrar con fuerza a Honduras y en eso enfocaremos nuestros esfuerzos en estos próximos meses. ¿Cuál sería un panorama ideal para lograr un mejor desarrollo de los bancarios en la región?
Si usted me preguntará que sería lo ideal, indudablemente una Centroamérica unida, una sola supervisión, una sola ley, y todos trabajando bajo el mismo paraguas.
Pero, aún tendrá que pasar algún tiempo para que una cosa tan utópica como esa se dé.
Sin embargo, reconocemos que todos los países han hecho grandes esfuerzos en modernizar y adaptar sus leyes, a las exigencias del siglo XX1. Nosotros en UBCI nos hemos acomodado a eso de una manera relativamente fácil, porque hemos incorporado cada operación en cada país, es decir, cada banco Cuscatlan responde a su superintendencia y el UBCI, es el holding.
Yo no creo que Basilea II pueda detener el crecimiento del sector bancario en la región, mi impresión personal es que Basilea II está bastante lejos de ponerse en práctica, tal como esta planteado.
Aún así el acuerdo es una buena lección, es una buena meta, es un buen objetivo, no hay duda que en la medida que todos los bancos de la región nos vayamos preparando seremos más eficientes.
Por supuesto que tiene temas difíciles, complejos, y que en algunos casos no son muy equitativos, pero, en el camino se irán arreglando.
Nos va afectar igual que a todos los bancos de la región, pero como banco fuerte creo que nos acomodaremos a los cambios rápidamente, porque hemos estado trabajando en ello.