La aviación corporativa se disputa el creciente mercado latinoamericano de aviones ejecutivos, en la primera feria para la región que se inaugura hoy en Sao Paulo, bajo la sombra de una difícil coyuntura internacional.
Brasil y México tienen, respectivamente, la segunda y tercera flotas mundiales de aeronaves ejecutivas. En la región les siguen Argentina y Venezuela, y Colombia y Chile, según datos de la Asociación Brasileña de Aviación General (ABAG), que organiza la feria Labace.
Los cinco principales fabricantes de aviones comerciales, aguerridos competidores, están presentes en Labace (Latin American Business Aviation Conference and Exhibition): Dassault, Bombardier, Embraer, Cessna y Gulfstream.
"Sentimos que América Latina es un mercado importante para nosotros y que teníamos que estar aquí", afirmó Fabio Revello, vicepresidente regional de la canadiense Bombardier, que detenta el 24% del mercado de aviones ejecutivos en el mundo, y 28% del latinoamericano.
Las características de la región son favorables a la aviación corporativa, según ABAG: sólo en Brasil, con 8.5 millones de km2 y 5,500 km de distancia entre norte y sur, existen más de 2,200 pistas de aterrizaje, y apenas 200 atendidas por vuelos comerciales; además, la región enfrenta "una infraestructura de transporte terrestre bastante pobre". La coyuntura internacional, con la desaceleración económica, crisis de la aviación y a un paso de una guerra en Irak, pesa en los pasillos de la feria.
"La aviación comercial y la corporativa están severamente impactadas por los hechos económicos y políticos", afirmó Maurício Botelho, presidente de la brasileña Embraer. "Estamos en un ambiente de extrema sensibilidad. Si hay una guerra habrá un impacto. Quién sufrirá el mayor impacto, es difícil de decir", añadió.
Sin embargo, "las necesidades de la aviación corporativa son tan grandes, si no mayores, en tiempos difíciles", dijo a la AFP el presidente de la National Business Aviation Association (NBAA), que patrocina el evento, John W. Olcott. Según éste, en 2002 en Estados Unidos, aunque las ventas de aviones ejecutivos nuevos cayeron 5%, las horas de vuelo totales aumentaron 12%.