El avión "Solar Impulse", que funciona únicamente con energía solar, aterrizó ayer en la localidad suiza de Payerne, completando así su primer periplo internacional que le llevó a Bélgica y Francia.
El prototipo tocó tierra después de poco más de doce horas de vuelo desde París, donde la aeronave fue presentada en el Salón Aeronáutico de Le Bourget.
Pilotado por André Borschberg, que es su creador junto con Bernand Piccard, el objetivo de este equipo es realizar la vuelta al mundo entre 2013 y 2014.